Luc Montagnier

En una columna del día de hoy un periodista, cuyo artículo publica el diario El Mundo, tacha al virólogo francés galardonado con el premio Nobel, y que actualmente está recorriendo Italia para expresar su rechazo a la vacuna contra el Covid, de paria antícientífico a la vez que afea su proceder.

Luc Montagnier, contrariamente a cuanto entonces proclamaban los diarios- ayer papagayos de la versión oficial y hoy puritanos subvencionados que han hecho voto de silencio al respecto-, declaró hace un año ,a despecho de los propagandistas , lo que hoy ya se puede saber:este virus ha sido creado en un laboratorio. Los documentos publicados en los Estados Unidos acreditan esto.

El periodista de marras no menciona nada al respecto e insinúa poco mas o menos-ya se sabe, a veces las fronteras entre la genialidad y la estulticia son borrosas; además hasta los genios en edad provecta pueden volverse un poco gagas-,que al susodicho premio Nobel le ha dado un aire perturbador, caprichos y estragos causados por la naturaleza al final de la vida a quiénes antes había mimado con sus regalos.

El procedimiento para eliminar a quien sostiene ideas poco convenientes para los poderosos ha sido siempre el mismo.Si al disidente no se lo logra comprar a través de halagos o recompensas, se le desacredita. Ha perdido el caletre, se propaga. Está loco de atar. Y se intenta ridiculizarlo convirtiéndolo en una especie de hazmerreir,un histrión digno de compasión y ,sobre todo, de no ser tenido en cuenta. Si este procedimiento fracasa, los métodos empleados pueden llegar hasta el crimen. El periodista se ha quedado a caballo entre lo primero y lo tercero. Tal vez el mismo sea una víctima no del soborno sino de la desmemoria. Quizás haya olvidado los anhelos por la verdad y la autenticidad que lo movieron a escoger de joven su profesión y ahora, a sueldo de una rentable falsedad, le impiden mirarse en el espejo.

Cuando el premio Nobel, un anciano pequeño, elegante y risueño, avanzaba entre cuantos le agasajaban y piropeaban, yo le vi, a pesar de su edad y fragilidad , como a un Atlas sosteniendo ,no el mundo, eso no lo puede nadie, pero si la decencia y la integridad de quiénes aún no se han doblegado ante la mentira.

Bendito sea su quijotismo.

Javier Estangüi Ortega

2 response to "Luc Montagnier"

  1. By: Blanca Posted: 18 enero, 2022

    Bendito sea

  2. By: Pablo Fuentes Botella Posted: 16 febrero, 2022

    Muy oportuno el artículo, Javier, habiendo fallecido pocos días después. Bendita su integridad y bendita su decencia. Los artículos de la prensa globalista al respecto son vergonzos. Menos de un mes antes de su deceso estuvo en Luxemburo donde fue invitado para disertar en el Parlamento. Fue unánime entre los persentes la sensación de vitalidad y jovialidad que irradió pese a su ya avanzada edad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *