Bernard Charbonneau( 1910-1996)
Pensador, heterodoxo, poético y profundo, gascón ( como le gustaba decirse), comprometido con la naturaleza a la que defendió de los estragos de ese Atila llamado progreso, íntimo amigo de Jacques Ellul y , a mi juicio, de mucha más enjundia y mucho menos conocido que los promocionados relumbrones que pululan por la academia y los escaparates: los Althusser, Foucault, Deleuze, Derrida.
Ha de agradecerse a la editorial el Salmón la traducción al español de dos de sus libros: » Somos revolucionarios a nuestro pesar», escrito con su amigo Jacques Ellul; y el magnífico ensayo titulado » El jardín de Babilonia».
Una de sus obras le fué publicada cuarenta años después de haberla escrito:» L’Etat». ( recientemente reeditado).Otras las editó el mismo. Afortunadamente la editorial R&N está reeditando muchas de sus obras. De sus muchos escritos voy a resaltar algunos para mí esenciales:
-«Je fus, essai sur la liberté»
– » Le totalitarisme industriel».
-» Le Système et le Chaos» ( próximo a ser reeditado por la mentada editorial ).
– » Un festín pour Tantale: nourriture et société industrielle».
– » La nature du combat: pour une révolution écologique». Escrito con Jacques Ellul.
– » Une secunde nature: l’ homme, la sociéte, la liberté».( Ed. Sang de la Terre). Compendio de artículos y aforismos de soberbia penetración y deliciosa literatura.
A los 79 años , en la conclusión de este último libro, escribe lo siguiente:» Toda mi ciencia personal puede resumirse en tres proposiciones , deducidas unas de otras:
a) nuestro mundo está preso de un desarrollo que lo aboca, bien a la catástrofe, bien a un totalitarismo científico planetario.
b) hoy parece no poderse hacer nada para salir de esto. ¿ Por qué?. Porque el hombre permanece siendo hasta aquí un ser social. Si ha vencido un tanto a la naturaleza , no es sino el material de la avalancha social.
c) queda una salida, minúscula: el saber. Lo que únicamente alguien puede hacer libremente.
Para Charbonneau, el desafío más esencial hecho al hombre de nuestro tiempo, es salir del inconsciente social como antaño logró salir del inconsciente de la naturaleza.
De su propia vida añadió «¡ Cuántos rodeos hay que dar para avanzar en línea recta!».
. Javier Estangüi Ortega