Catequesis para neófitos «digitales».

  1. ) No tengas relaciones con lo natural ni con la Naturaleza. Cuando, si es el caso, pasees por un bosque, veas las estrellas , o camines junto al mar, no olvides llevar siempre tu móvil encendido ni responder de inmediato a cuantos mensajes te envíen, ni de ponerte los cascos para escuchar música; pero evita a toda costa oir el silbido del viento, el rumor el mar o el vértigo de lo elevado. Además habrás de creer que nada es naturaleza, todo ha sido construido, hecho, fabricado.
  2. ) Si alguna vez fueras a un museo o visitaras una catedral no olvides solicitar una visita guiada o colocarte esos auriculares que suministran a la entrada y que ofician de cicerones tecnológicos. No se te ocurra mirar por ti mismo ni sentir por ti mismo. Considera una estúpida extravagancia la resistencia al cine de un escritor olvidado como Kafka que decía que éste era para el «una tiranía de la mirada» porque le obligaba a ver por los ojos de otro. Tu ya no puedes sentir, ni siquiera comprender que significa eso, pues has nacido rodeado de televisores, vídeos, Ipads, ordenadores y un tropel de imágenes cuya velocidad de vértigo te secuestra y enajena.
  3. ).Evita aprender a distinguir lo banal de lo esencial, lo anecdótico de lo determinante, lo urgente de lo importante.
  4. ) Equipara la inteligencia con la llamada «inteligencia artificial», el pensar con procesar. Desde ese mismo momento te considerarás inferior a las máquinas y artefactos y querrás asemejarte a ellos.
  5. ) Privilegia lo fugaz, lo momentáneo, lo actual, sobre lo que dura y permanece. La dispersión es preferible a la concentración, la diversión a la conversión, la aceleración a la serenidad.
  6. ) Cree y propaga por doquier que «una imagen vale más que mil palabras». Frase que, además, habrás oido repetir hasta la saciedad.
  7. ) Fomenta el entretenimiento y la distracción incesantes. El mundo es una pantalla y está ahí para distraerte.
  8. ) Reinterpreta el pasado como un tiempo «privado de oportunidades» y considera el presente como una liberación de viejas cadenas. A quiénes pongan en tela de juicio las ventajas de extender los ordenadores a todos los ámbitos , especialmente la escuela, arrójales todos los sambenitos con que hoy, como un acto reflejo, se condena a los hombres tachándolos de reaccionarios, nostálgicos, antimodernos o refractarios al progreso; pues las palabras «modernización»,»inmovación» y «progreso» son hoy una especie de paño de las vergüenzas que sirven para justificar, legitimar y celebrar cualquier cosa por horrible que sea. Sólo con oirlas a los hombres de hoy se les hace la boca agua.
  9. ) Cultiva el gusto por lo unívoco. Lo literal en lugar de lo literario, el tuit o el telegrama en lugar del poema, la cantidad en lugar de la calidad, lo tangible en lugar de lo evocado.
  10. )Desvincula palabras como «revolución», «participación», «comunicación», de sus genuinos sustratos y aplícalas como quieras y para cuanto quieras.
  11. ) Has de saber que tus enemigos son la contemplación, el silencio, la soledad, los encuentros. siempre al acecho para descubrirte la condición dramática de la existencia y desvelarte ese rostro de ti mismo que ningún selfie puede ofrecerte.

Javier Estangüi Ortega

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