Crisis de desconcierto. Tendencias políticas disruptivas ( Venezuela e Irán)

El objetivo de estas líneas no está en valorar si Irán o Venezuela son regímenes autocráticos. La respuesta sería tan fácil como estéril. Máxime si consideramos que incluso en los países » más tolerantes», de la democracia sólo queda la palabra. Porque la desproporción entre los ideales que se enarbolan y la realidad que se oculta, aumenta sin cesar. Por ejemplo, a nuestro Rambo occidental, el Sr Trump, instaurar un sistema democrático le importa un bledo. Los objetivos son exclusivamente geopolíticos y económicos. Se trata de dar una bofetada a China en las caras de Venezuela e Irán. El objetivo perseguido es doble. De un lado viene determinado por cortar los canales habituales del suministro energético al gigante asiático; además , quien controla las reservas mundiales de petróleo define los precios, con lo que pretende estrangular la economía de países energéticamente dependientes, como China.

De otro, evita que las exportaciones petrolíferas dejen de estar nominadas en dólares. Con una deuda de más de 37 billones de euros, es tal la dependencia del ahorro exterior, que EEUU necesita a toda costa mantener el dólar como única moneda de referencia. Actuando como moneda de reserva en el mercado del petróleo y en buena parte del comercio mundial, el sistema dólar mantiene la demanda de la divisa » artificialmente alta».Lo que posibilita su impresión al precio de nada, permitiendo una deuda neta cada vez mayor. Esto explica el que cuando Irán cambió a euros la contraprestación a sus exportaciones de petróleo, el país fué invadido. Igual suerte corrió Libia al intentar crear una moneda única para África, conocida como el dinar de oro. Cuando Brasil, durante el primer mandato de Lula, propuso introducir una moneda alternativa para los países del sur global, el presidente terminó en la cárcel. Y Venezuela, que exportaba a China a cambio de yuanes, ya no podrá hacerlo.

En el documento «Which Path to Persia. Options for a New American Strategy Toward Iran», documento elaborado por el conocido Ken Pollard, analista de la CIA para Oriente Medio, y actualizado en 2016 por el Instituto de Brookings , se definían cuatro estrategias para atacar a Irán. Bajo el epígrafe » Tempting Tehran: The Engagement Option», el informe sugiere que EEUU acuerde negociar un tratado sobre el armamento nuclear para luego abandonar unilateralmente las negociaciones y culpar del fracaso a Irán.

Otro capítulo titulado «Allowing or Encouraging an Israelí Military Strike», detalla un plan para que Israel desencadene una guerra contra Irán. «Otras opciones» incluían la creación de malestar desde el interior de Irán, a través de operaciones encubiertas, con el fin de apoyar un movimiento de insurección popular que contase con la oposición iraní.

Afortunadamente el caso de Groenlandia es harina de otro costal. Los groenlandeses, gracias a las tropas enviadas por los distintos países de la Unión Europea, y que caben en un taxi, pueden respirar tranquilos.

. Carlos Estangüi Ortega

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