Arte y nuevos ministerios en Mandilandinga
Cuando Cándido , picado por la curiosidad, regreso de nuevo a Mandilandinga, el ministro de Interferencias como sospechara del pobre Cándido que pudiera ser un chivato o agente extranjero, dispuso que lo acompañará un guía oficial. El cicerone decidió mostrarle una exposición del celebrado, exhibido y publicitado como » novísimo arte de vanguardia». Un coche oficial del susodicho ministerio los dejó a la entrada de un edificio gigantesco propiedad de un conocido banco , el Truco-Trato, donde se exhibía la exposición.
» Nuestros artistas ya no se limitan a imitar a la Naturaleza- explicaba el cicerone a Cándido- , ni a expresarse . Han ido más allá: ahora denuncian, deconstruyen, elaboran mensajes contra todas las lacras de la Humanidad: el alcoholismo, el tabaquismo, el machismo, la intolerancia, la xenofobia, el oscurantismo, el negacionismo, el edadismo y la conspiranoia». A Cándido todo aquello le pareció un batiburrillo, pero decidió callarse, pues pensó que tal vez carecía del caletre suficiente como para comprender tales profundidades. Le chocó el que los artistas ya no se presentaran como escritores, pintores, músicos, escultores o arquitectos, como aún sucedía en su siglo, sino que en Mandilandinga se anunciarán como » creadores de formas difusas, » incubadores de eventos», » mediadores simbólicos», » deconstructores de formas sólidas», » catalizadores de hibridaciones tecno-multiculturales-transversales-transparentes» y » performadores tecno-ideográficos». Estaba rumiando todo eso cuando el cicerone le requirió vehemente.» ¡ Venga, venga!.Vayamos a contemplar la obra maestra de esta gran exposición. No verá nada parecido en otro lugar , y menos aún en su siglo».
Cándido apreciaba el arte mucho más que sus ilustres contemporáneos , algunos de los cuáles habían osado declarar que el mito no era sino » una estupidez primitiva», un cuento infantil con el cual se había acunado durante siglos a la Humanidad. Aceleró el paso tras el guía hasta alcanzar la sala donde se exhibía la obra maestra. Repleta de visitantes hacinados como sardinas en lata, las exclamaciones formaban una especie de coro. Los » ¡ Oh! de asombro de los logseanos ( Cándido desconocía ese término), brotaban del entusiasmo y la admiración ante aquella perfomance titulada «Mosca atada por el rabo». Y, en efecto, una mosca , atada por un hilo casi invisible adherido a un corcho reciclable pegado a la pared- como se aclaraba al espectador-, agitaba desesperada sus alas tratando en vano de volar. » ¿ Qué significa esto?» , inquirió Cándido estupefacto tanto ante aquél espectáculo como ante el entusiasmo que encendía. » La diminuta mosca es el pueblo reducido y subyugado por quiénes mueven los hilos de las finanzas», le aclaró el cicerón..» ¡ Ni hablar!, atronó protestando una voz a su espalda. :» La mosca pugnando por volar es el símbolo del artista aherrojado por el mercado». «¡ Eso sí que no!» , bramo otra voz.» La mosca es la mujer despreciada y ridiculizada por las redes del patriarcado».Tras las interpretaciones vinieron las insinuaciones, la ironía, las pullitas, la sátira, los insultos y finalmente las bofetadas. En medio de aquél barullo Cándido, preso de un profundo malestar, sintió que se asfixiaba. Al cabo de empujones y tropezones pudo por fin escabullirse hasta la salida del edificio . Al alcanzar la calle le llamó la atención una pantalla gigantesca . Un locutor anunciaba con tono de poseso similar al narrador de un partido de fúltbol, una carrera de caballos o un premio de feria, la creación de flamantes ministerios . Decisión que el Gran Timonel, egregio Guía, faro de Mandilandinga y confalón de la Humanidad, había tomado junto con sus diez mil asesores. A los mas de cincuenta ministerios existentes , el Infalible, había decidido añadir el ministerio de la Caraba, el ministerio del Nasti, el ministerio del Cusqui, el ministerio del Trullo ( creado como recompensa a un antiguo ministro hoy en el trullo), el ministerio del Pitote, el ministerio del Tracatrá y el ministerio de Efectos especiales. El recién nombrado ministro de este último declaró solemne que » en aras de la igualdad, la diversidad y el respeto por el medio ambiente, el consejo de ministros había decidido conceder el voto a todos los vertebrados de Mandilandinga». Ascendientes, como se sabe, del Homo Sapiens, Homo Demens y ahora, Homo Estultus. «Serán los primeros comicios ecológicos de todo el mundo. Y además, según los sondeos electorales elaborados por nuestro ilustre Augur cuya bola de cristal es la joya regalada por un rey mago de oriente a nuestro célebre Iluminati , votarán por nuestro Ínclito Faro- Fijo Discontinuo».
Al oír esto Cándido pensó que el tránsito de uno a otro siglo le estaba necrosando la mollera y se apresuró a abandonar aquél siglo tan enigmático e incomprensible para el.
. Javier Estangüi Ortega