Con nombres y apellidos

Como muchos otros conciudadanos el próximo día 29 de noviembre votaré, sin convicción alguna, únicamente para que no ganen otros. Es triste confesarlo, pero es así.

Observo con curiosidad a personajes como Alberto Núñez Feijoó, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, Santiago Abascal Conde, Juan Gabriel Rufián Romero, Ada Colau Ballano, Irene María Montero Gil y Emilio Delgado Orgaz, que encabezan las listas de Madrid y Barcelona; las comparó con Manuel Azaña Díaz, Julián Besteiro Fernández , Francisco Giner de los Ríos, Enrique Tierno Galván e incluso Julio Anguita González , y llegó a la conclusión de que entre unos y otros hay la misma distancia que entre lo pornográfico y lo erótico. Lo erótico es salir a escena, mirar al público y vincularte con el para preguntarle y responderle. Lo pornográfico consiste en derramar pasiones sobre el público, eyacular en su cara. Lo pornográfico está vaciado de toda hondura, profundidad. Ajeno a un tiempo bergsoniano. Un aquí y ahora que se ofrece al consumo inmediato.

¿ Qué está pasando?. ¿ Que hemos hecho para que todo Occidente sufra similar pandemia de mediocridad y ramplonería?.Creo que hay dos factores que se retroalimentan . Uno es económico, y el otro cultural. Decía un autor que lo que hoy llamamos «crecimiento» es en realidad la consecuencia de un aumento excesivo de carcinomas que destruyen el organismo social. Que en cierto momento , este crecimiento ya no es productivo, sino destructivo. A nivel global.

En el ámbito del empleo, una economía volcada hacia la jungla nos ha conducido a lo que podríamos llamar » la hora de los depredadores». Una tiranía de la minoría que considera a los trabajadores como una especie de saltimbanquis que han de postularse de un lugar a otro para encontrar un empleo mal remunerado. En 2025 el 21% de los contratos duró menos de una semana, y el 34,2% menos de un mes, mientras que el pluriempleo creció en 200.000 personas hasta alcanzar la cifra de 900.000. Disconformes con esta situación piden justicia. A través de los tiempos y de Don Quijote ese eco galopa por los yermos campos de Castilla. Pero debido a los malos encantadores la Justicia siempre pone tierra por medio. Algunos jóvenes, con cierta ingenuidad, invocan a la Constitución. Como si un texto pudiera garantizar la vivienda. Y por mucho que algunos demiurgos lo prometan, no hay atajos ni toques de varita mágica para luchar contra un problema sistémico. Pero cuando no ves las cosas con claridad, no puedes cambiarlas.

Hace poco veía estupefacto como unos encapuchados asaltaban una librería en París. El robo no admite disculpas aunque al menos, pensé, sustraer libros bien puede considerarse un atenuante. Pero lo cierto es que no pretendían leerlos sino destruirlos.

Nuestros jóvenes andan desconcertados . Son los nuevos poseídos por un sistema educativo que hace aguas. Hacer inoperante la educación, especialmente en las Humanidades, es el objetivo del capitalismo financiero fuera de control desde el punto de vista fiscal. Así se canaliza la ira de forma horizontal y descendente, en lugar de apuntar a las élites. Y para abatir sus convicciones personales, para que los estudiantes abandonen la tensión por el ideal, mediante una recompensa sustitutiva, se les suministran títulos que no acreditan saber alguno, de la misma manera que antaño los estancos expendían timbres a discreción. «Aprobado general» para no frustrar al alumno o «adaptación curricular» en el neolenguaje. Hay que volver inoperante la evaluación para que la resultante, eludir una cultura basada en el esfuerzo, sea fomentar entre los jóvenes un espíritu de convalecientes que al mas mínimo revés personal se venga abajo . Para eso, y para aumentar las tareas burocráticas de los profesores, los planes de enseñanza son elaborados por pedagogos. Que no son otra cosa sino » desertores de la tiza».

Por si fuera poco tratan de » hackear» nuestras mentes para que de las democracias tan solo quede la palabra. Siguiendo a Giuliano da Empoli:» los ingenieros de Silicon Valley dejaron hace tiempo de programar ordenadores para transformarse en programadores de comportamientos humanos. A partir del momento en que decidimos hacer de ellos la interfaz global a la que confiamos nuestra relación con la realidad, nos pusimos en sus manos».

PD. Si algún joven lee por casualidad está página, le obsequiaría con una cita de Oscar Wilde:» Se tu mismo, los demás puestos ya están ocupados».

. Carlos Estangüi Ortega

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