Por una nueva alquimia
La nueva alquimia no aspirará a la dicha unificada, esterilizada , pasteurizada y homogeneizada, no soñará con traer el cielo a la tierra ni cebará soles artificiales capaces de convertir aquélla en un desolado y vasto erial. No transformará la tierra en recursos ni éstos en oro, ni contemplará nuestra hermosa morada con el ojo frío y frígido del tecnócrata, ni desde la perspectiva distanciada del astronauta o el geopolítico; más bien sublimará el ansia de poder en compasión , belleza, humildad y sencillez. Frente al » progreso» desmedido volverá a erigir la bandera del » Non plus ultra» sin temor alguno. Mostrará » la cruz oculta bajo las rosas» del canto de sirenas de cualquier propaganda. Convertirá la banalidad en sentimiento trágico, la trivialidad en gravedad, el histrionismo en humor. Pondrá un espejo al odio y la soberbia para que así puedan trascenderse.Ante la repetición serial apelará a la nostalgia y la esperanza. La nueva alquimia desconfiará de lo unívoco, lo monocorde, lo uniforme. Sus ojos serán como los de aquella duquesa descrita por Víctor Hugo en su novela «El hombre que ríe», la cual tenía un ojo azul y el otro negro de suerte que» el día y la noche estaban mezclados en su mirada».
Javier Estangüi Ortega
Bienvenida La Nueva Alquimia. Y que llegue pronto… Aunque supongo que nos costará trabajo y sufrimiento hacerla llegar…