Armand Robin

Nacido en el seno de una humilde familia, muy pronto descolló por su inteligencia y, sobre todo, por el don de lenguas que la naturaleza o la gracia le concedió. Su lengua materna fué el bretón, luego aprendió el francés, latín, griego, inglés, ruso, polaco, húngaro, chino y otras lenguas mas. Se dice que era capaz de entender unas cuarenta lenguas. Anarquista, puesto en la lista negra de escritores, orillado e ignorado, tras la segunda gran guerra tuvo el valor de denunciar , a despecho de la ceguera o el silencio cómplice de muchos intelectuales, los Gulags y los campos de concentración creados por el gobierno francés en los cuáles este confinó a republicanos españoles. Campos reutilizados hasta 1950.

Su obra principal » La falsa palabra», editada en 1953 afortunadamente por fin vertida al español por la editorial Pepitas de Calabaza en el 2006, apenas fué comentada ni reseñada en su tiempo

Armand Robin tenía una relación carnal con el Verbo ( como gustaba de escribir con mayúscula). » En la era del asesinato del Verbo – escribió-,la libertad consiste en hacer cuanto sea para realizar la salvación del sentido de las palabras». Tal es la misión del escritor y del poeta. Y a ella consagró su vida. Su obra fué una lucha encarnizada contra el lenguaje » encantador» de la propaganda y sus efectos: el empobrecimiento del lenguaje, la negación u ocultación de la realidad, la posesión del espíritu, la deshumanización del hombre , el desprecio por la verdad y el maniqueísmo. Un » progreso » cuyo lado oscuro » Fort- Schritt», no hace sino alejar al hombre de lo propiamente humano.

Las soberbias expresiones de Robin en defensa del Verbo parecerán dislates o exageraciones a quiénes ya padezcan de sordera o indiferencia para con el Verbo escarnecido , descuajado, despojado de sentido. Anegados por la propaganda , ubicua, totalitaria, apenas podemos reconocer a » los saqueadores que llevan a cabo una razia contra la capacidad de entendimiento». » Las palabras arrojadas como anatema mental». » Los campos de concentración verbal». La » guerra en el cerebro, guerra contra el cerebro». Los » asesinatos en masa contra el espíritu de los que ni siquieran se dan cuenta…los deja aparentemente vivos, automátas de la persona espontánea que fueron, decapitados e insensibilizados…una muerte que no se parecerá a la muerte pero los cadaveriza más mortalmente». » Millones de espíritus saqueados…oídos cerrados, escucho más allá de las oleadas de palabras la muda ejecución del Verbo». » Dictadura de la psicofagia». » No gramática- no sintaxis- no lengua». El autor da cuenta de una especie de sonambulismo que la propaganda instila en nosotros como un sonido monocorde a golpes de tam- tam. Esta tiende a persuadirnos de las ventajas que conlleva no pensar por nosotros, ni ver ni escuchar por nosotros. Con magníficas expresiones Robin habla de » máquina de mirar», » palabras telearrojadas». Una especie de magia negra, una bandada de rapina que incesantemente » se abate sobre millones y millones de cerebros». En cuanto a la esencia de la propaganda escribe lo siguiente:» todo pasa como si la realidad no debiera existir, al menos, como si el verdadero objetivo buscado fuese corregir a la humanidad de su indeseable propensión a constatar que lo que existe, existe». Así, la realidad y los hechos, son preteridos, ocultados o, mejor aún convertidos en alucinaciones en beneficio del relato, como se dice ahora. » Se puede decir incluso que la propaganda es el hecho esencial de nuestra época». A mi juicio el libro de Armand Robin , injustamente desconocido y olvidado, está a la altura del mejor Orwell y desde luego lo supera con creces en vigor poético.

En la edición española el libro se cierra con un artículo titulado :» Algunos apuntes a propósito de Armand Robin» . El autor que firma como CGV, rescata un magnífico poema titulado » El programa en algunos siglos». Imposible resistirse a transcribir parte del mismo. Dice así:» Se suprimirá la Fe/ En nombre de la luz, / Luego se suprimirá la luz. / Se suprimirá el Alma/ En nombre de la Razón/ Luego se suprimirá la Razón./ Se suprimira la Caridad/ En nombre de la Justicia, / Luego se suprimirá la Justicia/…Se suprimirá al Profeta/ En nombre del Poeta, / Luego se suprimirá al Poeta/». Y finalmente se suprimirá al Hombre, incluso su nombre: » Se suprimirá el nombre del Hombre».

Javier Estangüi Ortega

2 response to "Armand Robin"

  1. By: Blanca Ley Vega de Seoane Posted: 4 agosto, 2025

    Gracias, Javier, por descubrirme a este autor.
    Para empezar, editó está obra el año que yo nací, cosas que gusta.
    Además, siempre he tenido un poco de «obsesión» con la traducción… Me parece que, para traducir bien, hay que conocer bien a la persona, y al pueblo al que pertenece, o tratar de conocerlo a través de sus escritos, por lo menos…
    Siempre he creído que, la mayoría de las malas traducciones, y hay muchas, son intencionadas, para cambiar el pensamiento del que lo lee sin que se dé cuenta…
    Cómo siempre, acabo en la enseñanza, claro.
    Cuando era pequeña, se estudiaban los idiomas basándose en la traducción. No era un método perfecto, pero, desde que la traducción está completamente proscrita, es todavía peor… Y últimamente esta manera de cambiar el pensamiento parece el mismo método… Cambiando las palabras cambias el pensamiento…
    Intentaré encontrar ese libro en versión original…

    • By: elsabernoesunlujo Posted: 10 agosto, 2025

      De nada,Blanca

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