Tecnomanía

El término tecnomanía fué acuñado por Max Thürkauf, quien así tituló a su libro más célebre: » Technomanie» ( 1978). Por » tecnomanía» el autor hacía referencia a la compulsión que nos lleva a actuar y pensar guiados exclusivamente por criterios y saberes técnicos. Y en eso mismo estriba, a juicio de Thürkauf, nuestra » enfermedad mortal».

Los tecnómanos no sólo creen que a los problemas, desaguisados y estragos causados por la tecnología han de aplicarse remedios técnicos, sino que reducen todo cuanto concierne al hombre y a la vida a un asunto técnico.

Así, por ejemplo, la enseñanza es casi exclusivamente reducida a una serie de procesos, competencias, reglas de aprendizaje y técnicas de estudio. A ser posible, claro está ,empleando las » nuevas tecnologías».

Eros , reducido a la sexualidad, sufre una segunda reducción al ser considerado como una secuencia de procesos hormonales, posiciones, zonas erógenas, curvas de clímax y técnicas adecuadas de estimulación.

La propia muerte no es entendida sino como un fallo funcional multiorgánico , de momento inasequible a las técnicas de reanimación.

Y lo peor de la tecnomanía no es ese reduccionismo que mutila, angosta y violenta a la realidad, pues previamente, para convertirnos en adictos, precisa habernos cegado al punto de reducir todo cuanto somos, hacemos y nos sucede a un elenco de problemas técnicos que requieren inexorablemente soluciones también técnicas. El cocainómano se sirve de la cocaina como » cura» y alivio de los estragos causados por la misma. Mutatis mutandis, el tecnómano se sirve de la tecnología para remediar los desastres producidos por la misma. En ambos casos coinciden remedio y mal. Macabra danza circular. Si la desmedida introducción de los ordenadores en la escuela ha empobrecido lenguaje y pensamiento, ha socavado la lectura y la escritura, ha empachado a los alumnos de imágenes en detrimento del entendimiento, créense, nos dirá el poseído tecnómano , programas de lectura y escritura por ordenador para subsanar el mal. El propio veneno se propone como cura. Ganarán el ídolo y la crematística .Y perderá de nuevo el hombre.

Javier Estangüi Ortega

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