Libertades a la zaga
Es uno de los muchos méritos de Jacques Ellul el revelar como, en la mayoría de los casos,nuestro pretendido anhelo de libertad se bate contra cadáveres , fantasmas, opresiones del pasado; sin reparar en donde se encuentra el poder o el dominio real que aherroja a los hombres. Así ,para poner algunos ejemplos del autor mencionado, en 1793,los hombres decían batirse contra la tiranía del rey cuando lo más inquietante, el enemigo real, estaba en el creciente poder del Estado y de la administración. En 1848, los grandes debates versaban sobre las formas de estado-monarquía o república-,y las constituciones, cuando el asunto candente era la situación del proletariado. Hoy el blanco de las críticas es la iglesia,la familia, la represión sexual y, de otra parte ,asistimos a la exaltación y vindicación de mil y una identidades. Y esto en un tiempo donde la iglesia y la familia están agonizando y apenas hay obstáculos a la cacareada, » libertad sexual» ,como tampoco a los rituales médico- mágicos de construcción y deconstrucción de identidades. Todo lo contrario, los poderosos y los medios de masas enarbolan, a su vez, estas banderas y repiten sus discursos como matracas.¿ Y no nos resulta esto sospechoso?. ¿ No resulta sospechosa una libertad sin apenas riesgo alguno,promovida y hasta subvencionada por los poderosos?. Sin sacrificio alguno, sin riesgo ni responsabilidad , los heraldos de esta libertad a la zaga pueden medrar y vivir como grandes burgueses y, a la vez, presentarse como héroes y poetas malditos cuando su ceguera ,su impostura y conformismo, claman al cielo. Entretanto la tecnificación y digitalización del mundo,la inteligencia artificial como instrumento de control, la » medicalización de la vida»,la destrucción de la cultura, el cambio del clima exhibido como legitimación de un poder mas totalitario que cualquier otro antes conocido, la aniquilación de las naciones por las mastodónticas oligarquías, avanzarán sin obstáculo alguno porque los militantes de la libertad a la zaga continuarán haciendo carrera dando estocadas a moribundos y a cadáveres. Y en esto consiste precisamente el Gran Consenso : hacer voto permanente de ceguera a cambio de vivir en la seguridad y comodidad de una jaula de oro. » ¡ A que no me cojes!» , se burla el sistema por lo bajinis de estos falsos apóstoles de la emancipación a la zaga que,en realidad, lo sepan o no, son sus esbirros.
Javier Estangüi Ortega