El nombre del Otro

«Que los regresen a su lugar de origen. Que disparen a sus embarcaciones. No son sino invasores en manos de tratantes de hombres. Delincuentes. ¿ Acaso no lo véis?.No perturbéis mi tranquilidad rebozando las pantallas con sus imágenes de espanto o triunfo , de abatimiento o de victoria, de rencor o servidumbre «. Así habla mi miedo y mi egoísmo. El llamado bienestar me ha secado el corazón, me parapeto tras el, sueño con un inmenso foso entre ellos y yo, para no sentir ya la vida ni la muerte, tampoco al niño al que maté. ¿ «Acaso no me he entrenado en apartar la mirada del mendigo de la calle , y luego ya,sin sentir su aguijón, he convertido en hábito el reducirlo a un bulto en medio de aquélla?». Así habla el invernadero dentro del cual me cobijo del hambre y la miseria, de la presencia del caido hasta convertirla en una sombra que , finalmente, se desvanece.» ¡ No sigáis llamando a mi puerta. No la aporreéis. Cerraré puertas y ventanas. Malditos sean los espejos del alma y los rostros que no sirven para apuntalar mi dicha!» , exclamo mientras echo pestes sobre ellos.

Ahora escucho las voces de los filántropos, quiénes prometen paraísos para todos y niegan el drama en su origen y en su desembocadura. Idealizan la pobreza involuntaria y convierten en prejuicio el voto de pobreza, impensable para ellos. Practican una caridad; perdón, esta palabra les ofende.Y con razón, pues compromete de verdad y requiere la presencia. Prefieren decir justicia. Una justicia por interpósita persona, delegada, con dinero ajeno; pues se solazan en el poder y la riqueza, y el Otro, como para la voz del egoísta, también es una abstracción:incoloro,inodoro, insípido. Una abstracción, eso si, que sirve para otorgarse una medalla de buena conciencia y, de paso, ganar votos.

Trato de alzarme sobre lo más bajo que hay en mi y sobre los puritanos del engaño. » El Otro,me digo, no es una cifra, sino mi Prójimo, tiene rostro, nombre,padres,origen. No lo olvides. Es de barro como yo. ¿ Y quién soy yo para separar el trigo y la cizaña si no lo alcanzo ni siquiera en mi?. «. Y todo se espesa y se complica. Ante mi desfilan la historia y sus imperios, los poderosos ,los humillados y los resentidos. Los criminales de todas partes, la inocencia ensangrentada, la conciencia violada, enajenada,narcotizada. Y el único desarme, el único gesto que supera los muros: la mutua compasión. Liberarnos de la prisión de las abstracciones, ver , reconocer al mendigo de la calle y pedir que el también me vea y reconozca. Comenzar por ofrecernos el regalo de los nombres.

Javier Estangüi Ortega

1 response to "El nombre del Otro"

  1. By: Blanca Posted: 19 octubre, 2024

    Has utilizado dos palabras completamente proscritas si no perseguidas: Caridad y compasión….
    Se nota que eres de otro siglo, y yo también
    Siempre me han importado mucho las palabras, porque dicen mucho Mayte lo que significan
    Entre otras cosas, ese es uno de los motivos por los que sigo yendo a Ferraz. He como ya un montón de gente de toda condición y les he preguntado su nombre. Alguno se me olvida,( tengo el pelo blanco), pero también practico la humildad de volvérselo a preguntar
    Practico la compasión, y estoy empezando a practicar también la Caridad, y descubro que no es sólo con los pobres, aunque también…
    Ahí no te olvidas de ser humana

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