historias que invitan a pensar 5

Historias que nos invitan a pensar (5)

 

Paseaba Rilke por París en compañía de un amigo cuando vieron a una mendiga junto a un muro cuya verja daba al interior de un parque. La mujer yacía  postrada como un árbol caído y, recostando su espalda contra la piedra, guardaba en una pequeña faltriquera las monedas que los transeúntes dejaban en su mano, sin levantar jamás la vista. Rilke arrancó una rosa, se acercó y la dejó sobre su mano. Ella, por vez primera, alzó la vista, le besó en la mano, rompió a llorar y, agitada, se alzó  y echó a correr alejándose de los dos amigos.

Al día siguiente ambos volvieron a pasar por el sitio en donde se ponía la mendiga. No estaba allí. El amigo, que siempre la había visto en aquél lugar, al ver que no estaba dijo extrañado dirigiéndose a Rilke:”¿ Y de qué se habrá alimentado hoy esa mujer?”. “De la rosa”-contestó el poeta.

 

                       Javier Estangüi Ortega

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