historias que invitan a pensar 18

Historias que invitan a pensar (18)

 

Viktor Frankl ya era médico y practicaba el método de la psicoterapia. Relata como se acercó a él un colega que estaba abatido porque apenas hacia un año había perdido a su mujer a la que quería mucho. No era capaz de superar esa pérdida y carecía de alicientes para seguir viviendo. “Le preguntamos al paciente-escribe Viktor Frankl relatando el caso-,si se imaginaba lo que habría pasado si él mismo hubiese muerto antes que su mujer. ”No quiero ni pensarlo”-respondió el paciente-y a continuación añadió:” mi mujer se habría desesperado”. Entonces Viktor Frankl intervino diciéndole al sujeto: “Mire, a su mujer se le ha ahorrado todo eso y ha sido usted quien se lo ha ahorrado, por supuesto al precio de que ahora es usted quien pasa por el duelo de su pérdida”. El sufrimiento había adquirido, tal como lo cuenta el logoterapeuta, el sentido de un sacrificio.

Citaba repetidamente en sus obras la sentencia de Nietszche según la cual: “Sólo quien tiene un por qué vivir, soporta casi cualquier cómo”. Había sobrevivido a un campo de concentración y sabía que no resistían los más fuertes sino los que, por la razón que fuera, sentían que su vida tenía un sentido: volver a ver a los seres queridos, vivir para poder contarlo, ayudar a los demás, etc. No se abstenía de prescribir fármacos si lo consideraba necesario, mas pensaba que ese era tan sólo el punto de partida del médico del alma, cuya tarea consistía en acompañar con su presencia y ayudar al enfermo a encontrar lo que finalmente lo sanaría: el sentido, que se realiza sobre todo en la donación y la autotranscendencia.

 

                          Javier Estangüi Ortega

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