Ya no hay solución
YA NO HAY SOLUCIÓN
Sea cual sea la forma en que el barco se hunda o en que el barco sea abordado y remolcado, lo cierto es que ya no hay solución, y no la hay porque, aunque existieran las medidas que nos salvaran, lo cual es más que discutible, no habría nadie con voluntad de aplicarlas. Unos y otros han hecho justamente lo contrario de lo que se debería hacer, no han formado un gobierno de coalición capaza de aplicar un plan de salvación nacional, sino que han ocultado la crisis, o al menos han ocultado la gravedad de la crisis, han utilizado la crisis para desgastarse mutuamente, y han evitado tomar las medidas que debieran haber tomado en aras de un electroralismo barato. Con el embargo a la puerta sólo han pretendido salvar sus muebles. No cabe mayor irresponsabilidad. Los buitres se encargaran de nosotros.
Francisco Javier Martín Campillo