historias que invitan a pensar 25
Historias que invitan a pensar (25)
En una breve pieza de teatro de Gérard de Nerval, un poeta llamado Fabio y un hombre mundano, llamado Marcelli, se enamoran de una actriz. El hombre mundano se dirige al poeta y le invita a desistir y lo despide con las siguientes palabras que rezuman burla: “le creo lo bastante poeta para preocuparse poco de las realidades-Buenas noches, señor Fabio”. Por su parte la actriz, que se había disfrazado de vendedora de flores y no había sido reconocida por el poeta, se dirige a ambos así: “No se del todo si alguno de ustedes me ama, y necesito conocerlos más. El señor Fabio no adora en mi más que a la actriz, quizá, y su amor necesita la distancia y las candilejas encendidas; y usted, señor Marcelli, me parece que se ama a si mismo por encima de todo el mundo, y se conmueve difícilmente cuando llega la ocasión. Es usted demasiado mundano, y él demasiado poeta.”
El amor y los poetas. El amor y la quimera. El amor que encarna, o mas bien el que queda anclado a los arquetipos del alma. ¿Los podemos separar?.
Rilke que manda un encendido poema a Marina Tsvietáieva antes de conocerla. Juan Ramón Jiménez que fue embromado por unos hombres que lo escribían con nombre de mujer desde el otro lado del océano y a la que él, tras leer esas hermosas cartas, estaba dispuesto a conocer, hasta el punto de que los amigos tuvieron que renunciar a la broma fingiendo la muerte de la dama .Los poetas que se enamoran de las Musas porque ellas son de las pocas que no eligen por la figura ni por la edad, sino por el vuelo del alma. ¿Se enamoran del amor o de la mujer real?. ”Nada prueba contra el amor que la amada no haya existido jamás”, escribe Antonio Machado. ¿Necesitan-como piensa el personaje de Nervard-,de la distancia y las candilejas?. Los que sueñan dentro del sueño de la vida, tachados de románticos y aquéllos otros más domeñadores de sí mismos, clásicos y, sin embargo, que jamás, como los primeros, se curaron del mal y del bien de amores. La secreta afinidad del eterno femenino y de la poesía. Robert Graves sostiene que los poetas, en su origen, rendían culto a la diosa blanca. Erich Neumann destaca la importancia de lo lunar y lo femenino en los poetas. La noche, la naturaleza, lo inconsciente, el sueño, lo femenino. Antes de los dioses olímpicos, antes de la ascensión a la cabeza, la poesía brotó de las entrañas y del corazón, por eso su voz rememora al canto. La poesía se crea y se engendra, se pare. Prosa procede de “propsus”, en línea recta, mas la poesía procede del surco curvo que va dejando el arado en la tierra. El poema, el Uroboros que se muerde la cola y, sin embargo, jamás es autárquico. La remembranza del tiempo cíclico. Ofrenda velada a las diosas y las madres y la amada. La diosa, nostalgia de infinito, la madre, refugio y gestación, la amada, resurrección y canto. Eco de la gestación y de la muerte. ¿o acaso no sentís como se enciende y se apaga el poema como el fuego de una hoguera?. Duelo del tiempo que es también celebración. ¿Y no se puede perdonar a los que son así que jamás sepan discernir lo real de la quimera?. Son cautivos cautivados. Los dioses, en su paso por la tierra, nos dejaron, dice Novalis, la embriaguez del vino, el jugo de la adormidera y el canto. No los invitéis a una sobriedad que los destruiría. Sus resacas son las heridas de la vida que afina su voz, la anclan a la tierra.
Javier Estangüi Ortega