mentiras a gogó

MENTIRAS A GOGÓ

Rajoy, con botijo y a la sombra que una rueda de prensa al año cansa mucho, en comparecencia del 28 de mayo afirmaba que nuestra banca no necesitaba ser rescatada.  Mamporreros de toda laya, o por mejor decir los del bando del “carismático”,  entraban en trance como las pitonisas: “ahuyento el pulpo; ahuyento la serpiente; ahuyento el rescate…”. “Por Dios y por su santa madre, es como tener un presidente echado a suertes. De esta no nos libra ni el primo de Zumosol”, pensábamos las ovejas perdidas de Israel. Lo cierto es que la declaración del caballero de la triste figura se propagó como un reguero de pólvora. Enterados los mercados, que no tienen modales, cerraban la puerta de la prima de riesgo dando portazos. El IBEX, que nunca pierde ripio, tampoco se reconciliaba con el género humano.

Rojo como un semáforo, supercalifragilistico espialidoso, el ministro de economía hizo la fe vana. Tras leer la epístola a los Filipenses tomó el tratado de soteriología y nos explicó en qué consistía la doctrina de salvación acordada: “contribuyentes de otras diócesis donarían vía BCE (Banco Central Europeo) hasta cien mil millones de euros sin entrar en los asuntos temporales del país. Únicamente se ocuparían de los espirituales”. De la evolución de Tobías, de las abluciones, o de si San Pedro continúa sanando enfermos con su sombra, por poner algún ejemplo. El truco del almendruco consistía en que los nutrientes no eran para España sino para la banca española a través del FROB. Y para que pudiésemos estar más confortables, todo venía rodado, el préstamo incluía un colchón ante posibles contingencias que pudieran surgir en la alcoba financiera de España. Aún a riesgo de caer en la adulación, la clase social de las quejas, esto es, los empresarios, abogaban en favor de las bienhechoras medidas de protección frente a nuestros inveterados lamparones. Los Reyes Magos de Occidente y sus pajes tiraban tofes a poco más del tres por ciento de interés. “¡Qué buenos son los padres europeos, que buenos son, que nos pagan la corrupción!”, tatareaban al unísono emprendedores y políticos que tras no demasiado entrenamiento habían logrado hacer de España un patio de monipodio. Entre jubilosas e histéricas nuestras principales del PP, conglutinadas en coros de hermanas espirituales para despistar al personal, entonaban cantos, recantos y requetecantos. Con y sin estribillo. María Dolores de Cospedal, como si la hubiesen regalado una Barbie de tres pares de cojones, mostraba en público su mejor semblante. “No es una intervención, es una help”, aseguraban los diputados bilingües de la Comunidad de Madrid.

Entre el folletín, el folletón y los blablabláes, se completó el ecúmene de tan peculiar alianza de civilizaciones económicas –el BCE es amor- con la buena nueva de que nuevos créditos a familias y particulares fluirían al amparo de ese Jordán. El por qué la Troika ha impuesto a Portugal una espectacular bajada del ratio de créditos sobre depósitos es un misterio. Y si consideramos la fuga de depósitos habida en España, que empeora notablemente el coeficiente de solvencia de la banca y menoscaba por tanto su capacidad para conceder nuevos créditos, el misterio puede inscribirse entre los pendientes de resolver. Sinteticemos esta aparición de Dios en forma financiera.

Premisas oficiales:

                   -La banca está en números rojos.

-El dinero no es para España, es para el  FROB.

-Como el FROB es un organismo estatal.

Conclusión oficial:

                   -El dinero no es para el Estado español. Es para la “roja”.

         Como contrapunto, los que llevamos el demonio en el cuerpo afirmamos esto:

         -El Estado tomará el control mayoritario de algunas entidades financieras (caso Bankia), participación que le hará asumir en primera persona las obligaciones dimanantes.

         -En otros casos, el Estado emitirá obligaciones convertibles en acciones, convertibilidad que de producirse, operaría en los términos del párrafo anterior.

         -Dado que la financiación lo es al FROB (entidad de titularidad pública), el Estado garantiza el buen fin de la operación, o dicho en otros términos, actúa de colateral.

         -Desde el minuto cero, la parte dispuesta del principal y los intereses de la financiación incrementarán el rubro de la Deuda Pública.

         Finalmente, la nota emitida ayer bajo el epígrafe “Eurogroup statement on Spain”, dice claramente que “OTROS FACTORES DISTINTOS DEL ESTRICTAMENTE BANCARIO SERÁN MONITORIZADOS”. Porque nadie en su sano juicio puede creerse que una asistencia financiera de cien mil millones de euros carece de contraprestaciones políticas. Y en los próximos ajustes las padeceremos. Tiempo al tiempo.

 

Fdº.: Muerteriendo sin Blanca de las Escépticas Maneras del Famoso Sol de España.

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