historias que invitan a pensar 32
Historias que invitan a pensar (32)
En un libro de memorias ,Gabriel Marcel menciona que en las disposiciones testamentarias del general De Gaulle manifestara éste su voluntad de reposar no en los Inválidos ni en el Panteón, sino en un cementerio rural, junto a una niña-añade el filósofo-que “había tenido lo mejor de su ternura”. El general quería reposar a su lado “como bajo su protección”.
La muerte, sea entendida como inicio de putrefacción o como coronación de nuestro ser y un tránsito hacia otra vida, siempre disuelve el yo que hemos sido y desvela, en el testamento y en la inscripción mortuoria, nuestras últimas voluntades. El poderoso que ha tenido que tomar graves decisiones que, por más acertadas que sean, siempre acarrean dolor, sabe en las entrañas de su alma que la historia que lo juzga y lo encumbra es siempre la versión falsa que ignora a la persona real y la disuelve, para absolverla, en la complejidad de los acontecimientos. Los oportunistas y los cínicos que cuajan la política de hoy y se caracterizan porque nunca están en lo que hacen, tienen la veleidad fantasiosa, alimentada por los periodistas, de querer pasar a la historia. Y así el término «histórico” se convierte en el paño del pudor que oculta insignificancias y vergüenzas. El que ha sido grande de verdad es consciente de su tragedia. En lo más profundo de su ser él mismo condena a esa historia que lo absuelve y no deja de sentir el dolor que el triunfo tan solo había simulado. El general quiso hallar la paz no junto a las tumbas de los poderosos, sino al lado de una sencilla niña de pueblo. ”Como bajo su protección”. Sabía que solo la proximidad de la bondad del corazón y la inocencia pueden lavar de la memoria a los héroes de la Historia.
Javier Estangüi Ortega