la polémica Castro_Albornoz
LA POLÉMICA CASTRO-ALBORNOZ
Como es bien sabido, y como fácil resumen, Sánchez Albornoz ofrecía una visión optimista e idealista de los españoles y su historia, Américo Castro, por su parte, una visón amarga y pesimista. El tiempo dirá cuán negativo ha sido para nosotros que el Centro de Estudios Históricos haya sido remplazado por la Escuela de Vicent Vives como referencia historiográfica principal. Pero lo que ahora nos ocupa es manifestar nuestra modesta opinión en lo que se refiere a la vieja polémica entre Castro y Albornoz. Los tiempos presentes parecen dar la razón de manera concluyente al primero: España es un país de castas, y los viejos apellidos ilustres que hacían la pascua a nuestros abuelos y a los antepasados de nuestros abuelos, la hacen hoy a nosotros mismos. Siempre los mismos apellidos que, a lo largo de los tiempos, cambian de chaqueta y de paraguas ideológico, pero no de afanes cainitas ni de capacidad para conducirnos a la catástrofe. Cuando Don Wenceslao Fernández Flórez escribía sus crónicas parlamentarias en las Cortes de la Restauración lo hacía, más o menos, de esta guisa: “Toma la palabra el cuñado del que iba a hablar a continuación, primo del que había hablado anteriormente y sobrino del que cerró la sesión”
Francisco Javier Martín Campillo