«Está usted cancelado».

Así se despachan ahora buena parte de las universidades anglosajonas-y la epidemia se extiende por casi toda Europa-, para referirse a aquéllos que, refractarios a la propaganda machaconamente impuesta, vehementes defensores de la libertad de cátedra, son puestos de patitas en la calle por quiénes hoy financian y dirigen las instituciones.

Los nativos de la América recién descubierta por los españoles percibían como un solo ser a jinete y cabalgadura. Los africanos creían ver apariciones infernales cuando contemplaron por vez primera un automóvil o un aeroplano. Su confusión y su ceguera estaban fundadas y eran comprensibles :no hacían sino interpretar los hechos en conformidad con su mundo simbólico. Nuestra visión perturbada es menos comprensible pues está basada en la cobardía de cerrar los ojos, la visión sectaria de tuertos ideológicos o esa ceguera inducida que siempre recurre al alibí de la incomprensión.

Así , quiénes hoy celebran la ampliación incesante de toda clase de ciudades, monumentos y bienes considerados «patrimonio de la humanidad» , son incapaces de ver como , a la vez y en proporción directa a lo anterior, se condena al ostracismo o se eliminan de los estudios aquellos saberes indispensables para ponderar, comprender y sentir de verdad cuanto se trata de conservar. La piedra permanece , mas el espíritu ha sido erradicado dejando muda a la primera. La creciente afluencia de público a museos, exposiciones o monumentos no es prueba alguna de un creciente interés por el arte, se trata más bien de una señal de su mercantilización donde todo pasa a ser objeto de consumo real o metafórico, para ser olvidado y rechazado como cualquier objeto fungible. Cuando se erigía una catedral se adscribía a ella un teólogo en señal del vínculo entre obra y espíritu, en este caso , la fe. La impostura de fingir interés y vanagloriarse del «patrimonio de la Humanidad», por quiénes son responsables de la extinción de las llamadas»Humanidades» y hasta de lo humano, sin apenas respuesta alguna por quiénes dicen deleitarse mientras se atiborran de aquél y fomentan el llamado «turismo cultural» , es un signo mas de nuestra creciente ceguera. Cada vez crecerá , a título de inventario y conmemoraciones el «patrimonio de la Humanidad. Tanto más hidrópico y gigantesco será , cuando mas la última esté en trance de ser cancelada.

Javier Estangüi Ortega

1 response to "«Está usted cancelado»."

  1. By: Pablo+Fuentes+Botella Posted: 1 noviembre, 2022

    Lo aparente está permanentemente inflándose para ocultar que lo realmente valioso está siendo dinamitado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *