el federalismo, asimétrico y nosotros, que lo queremos tanto

EL FEDERALISMO ASIMÉTRICO Y NOSOTROS, QUE LO QUEREMOS TANTO

 

                Carme Chacón, junto a otros halladores del indecible nacional, acuña esta panderada del federalismo asimétrico. Y como la discordia surge cuando no somos capaces de reconocer qué parte es la original de la asimetría, basa su denominador común en la propia lengua. De aquí se sigue el inevitable brindis al sol: Cataluña merece un trato asimétrico. Estas cabezas descalabradas del PSC parecen creer que los seres son unívocos, y el papel de tornasol que los hace diferentes (asimétricos), es naturalmente,  el conocimiento del catalán. Es una lástima que semejante esfuerzo vernáculo se vea traicionado  por  asimetrías naturales previas. Metamorfosis del ADN que conforma inteligencias distintas, percepciones distintas, facultades distintas…  Y por si fuera poco,  como las asimetrías deben ser muy cabezonas, llegan sin anunciarse asimetrías sociales derivadas de la extracción social,  del status económico, etc… Mas lejos de pretender corregirlas, Carme, en puro éxtasis místico,  ahonda en ellas.  A mayor catalán mayor reparto de la renta nacional disponible viene a ser la correspondencia que establecen sus acólitos. Urgen, pues, a que el espíritu cuasi religioso que les hace distintos sea secularizado en forma de euro. Claro que cuando necesitamos que la distinción sea bendecida con un óvolo para que se perciba como tal, uno abriga la sospecha de que muy distintos no debemos de ser. Y no lo somos. ¿Es que un catalán que gana 2.000 euros paga más impuestos que otro español gane lo mismo?. No. Y sin embargo España nos roba.

         Embriagadas de emociones tribales dos profesoras de la universidad de Barcelona, Nuria Bosch y Marta España (perdon, quería decir Espasa), cuyo nombre cito para honra y prez de su reputación, han elaborado un “estudio” sobre la viabilidad de Cataluña como Estado. Hoy menudean mucho esos trabajos que no dejan de ser construcciones a priori. Y es que como decía Prat de la Riba “la religión catalanista tiene por Dios a la patria”. En el trabajo que cito, tanto a tuertas como a derechas, la falta de rigor es palmaria. Entre otras razones porque cualquier modelo de esas características, si en algo no debe basarse, es en la aplicación de una métrica ceteris paribus. Con una secesión no sólo nada cambia sino que nada sigue igual. ¿Es que no se produciría una fuga de capitales tanto en España como en Cataluña?. ¿Un trasvase?. ¿Un incremento de la prima de riesgo?. Quien no tenga en cuenta variables de riesgo es que está ciego. Cualquier simulación, máxime en el caso que nos ocupa, debe llevar aparejada un método de análisis de contingencias (análisis de probabilidad, de impacto, etc…), que en el modelo elaborado por las “doctoras” brilla por su ausencia. Hacer prospecciones sin haber analizado ni evaluado los riesgos, es un auténtico dislate.  Pero aquí no acaba la broma. Si Cataluña se independiza y se queda con su territorio (que genera aprox. el 20% del PIB), ¿porqué nuestras ínclitas profesoras no contemplan la asunción de deuda por el 20% del PIB?. Serían 188.000 millones de euros, que sumados a la propia deuda que por un montante de  42.000 millones tiene ya Cataluña, daría un total de 222.000 millones de euros. Más deuda que Grecia. Con ese lastre, ¿dónde encontrarían fuentes de financiación?. Lisa y llanamente no lo consideran. En su mundo únicamente existen los activos,  pero no los pasivos. De acuerdo con el modelo de Quebec, único que plantea el supuesto de una separación civilizada mediante un arbitraje internacional, tendrían que asumir esa deuda.  Para que les cuadren las cuentas de la Seguridad Social, se valen las docentes de una vulgar  artimaña: promedian los años anteriores al 2009. Con lo que la proyección lo es del pasado. Porque desde el año 2009 Cataluña tiene un déficit anual para el pago de pensiones de unos 1.600 millones de euros, cifra que viene incrementándose plurianualmente. Para animar un poco más las paginas que suscriben, teniendo en cuenta que el precio de un sólo avión F/A-18 Hornet (el que usan nuestras Fuerzas Armadas) cuesta 94 millones de dólares,  los gastos que estiman  para la defensa del nuevo Mesías europeo, cifrados en 1.332 millones de euros, parecen de cuchufleta. Como colofón, el incremento de 82 millones de euros que prevén destinar a  Justicia me hace pensar en la de Kafka.

         Volvamos a nuestra Carme. Quizás se lleva las culpas sin merecerlo. Hija putativa es del padre de la unión de civilizaciones. Puede que haya ideado una de las teorías más ocurrentes acerca del Estado. Hasta la fecha tenemos experiencia histórica de la unión federal de estados que se constituyen en una organización nacional. No de una nación señera que se desvaloriza para formar federaciones consuelo de afligidos. Claro que si son asimétricas, entonces me callo.   Pero seamos optimistas. Desfiguremos la realidad. Pensemos por un momento que pueden reformarse a sí mismos. Que el PSC y ella, decididos a cultivar la dicha en nuestro agitado corral patrio, se coacervan con rapidez. Y que semejante catálisis nos hace aumentar la ingesta de alcohol que tanto necesitamos. Porque si escuchamos a los personajes de los que depende el futuro de España, de una cosa debemos estar bien seguros: de que hemos bebido muy por debajo de nuestras posibilidades.

 

 

Muereriendo sin Blanca de las Escépticas Maneras del Famoso Sol de España

 

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