historias que invitan a pensar 37

Historias que invitan a pensar (37)

En uno de sus extraordinarios libros, traducido recientemente al español, ”El paraíso en la puerta”,Fabrice Hadjadj relata una costumbre de los antiguos chinos cuando por un acontecimiento desgraciado se rompía en mil pedazos uno de los preciosos jarrones Ming.

“Los antiguos chinos se negaban a pegarlos de manera invisible, como si no hubiera pasado nada, sino que, más bien los reparaban realzando la línea de fractura con un hilo de oro-“

En la frívola exhortación al “borrón y cuenta nueva”. En la terapia cuyo fin  culmina con un “me siento como nuevo”, o que entiende la curación tan sólo como recomposición y reparación; en el maquillaje del alma cuyo propósito es “que no se note”, subyacen las ideas de que tanto el olvido como el enmascaramiento de las cicatrices-cuando es imposible su desaparición-, son siempre deseables. Las caídas que nos inflige la vida como consecuencia de su violencia y de nuestra torpeza al caminar y que nos quiebran, son así negadas o disimuladas como el afeite sobre la arruga. Suponer que la vida no es una línea recta, que no se pliega a los proyectos que, como tiranos, querríamos imponerla, que las crisis pueden ser ocasiones de una profunda transformación, que un jarrón unido en los bordes de sus pedazos rotos por una línea de oro puede ser más hermoso que aquel cuya entereza consiste en que nunca se ha expuesto o, simplemente, se ha convertido en metal, es algo en lo que apenas reparamos.

Las heridas no simuladas sino realzadas por líneas de oro dicen de una sabiduría profunda: la vida no está en la deserción ante el compromiso, la prueba ni el sufrimiento, del que somos víctimas y creadores a la vez; ni en la narcosis que nos hace vivir “entre algodones”, sino en los hilos de oro  con los que hemos cosido los pedazos rotos de nuestro ser y que son las huellas tanto de una renovación espiritual como de una delicada orfebrería que ha logrado hacer de lo que parecía  ganga una corona de oro.

                                           Javier Estangüi Ortega

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