Historias que invitan a pensar (44).
Extraigo esta historia del delicioso libro de James Boswell:»La vida de Samuel Johnson».
Estamos en el siglo XVIII, Samuel Johnson había sido invitado por la señora Macaulay ,que se jactaba de ser una gran republicana ,y relata lo acontecido a un amigo en casa de aquella. «Señora, -la dijo Johnson-me he convertido a su manera de pensar. Estoy convencido de que toda la humanidad está en idénticas condiciones y en pie de igualdad, y para darle prueba incuestionable de que hablo en serio, he aquí un ciudadano razonable, correcto, de conducta excelente: su lacayo. Deseo que se le permita sentarse a comer con nosotros…Desde entonces nunca me ha tenido el menor aprecio -( se refiere naturalmente a tal señora)-. Es evidente,señor, que los niveladores aspiran a nivelar cuanto quede por encima de si mismos, pero no toleran que esa igualdad que propugnan los alcance a ellos por debajo. Si por ellos fuera, el mundo entero estaría igualado por debajo de si mismos…».
A muchos se les ocurrirá que hay dos formas bien sencillas de ser nivelados: reducirnos a la realización de nuestras necesidades genésicas y estar todos muertos. No son escasas las degradaciones de lo humano elevadas al rango de utopías ;pues , desde luego, en esa desposesión de lo humano y de la vida, todos seremos forzosamente igualados aunque, como se dice, con el agua hayamos arrojado también al niño por la bañera.
Javier Estangüi Ortega