Engendrar

«Un ser humano engendra otro ser humano con la ayuda del sol», escribió Aristóteles. Prescindiendo de lo literal de este aserto para el filósofo, tenemos aquí una ocasión para discernir entre lo engendrado y lo producido. Este último obedece a un método y a un plan donde nada escapa al control ni a la previsión del hombre. Por contra, lo engendrado no es del todo previsible ni es susceptible de una total planificación. Precisa, además, de un fuerza auxiliar que sobrepasa la voluntad de aquèl. Así el agricultor depende del tiempo para que fructifique lo sembrado. El poeta depende de que las Musas le regalen esa inspiración que hace que , ante la contemplación del poema ya consumado , presienta que, de alguna manera, éste no es mas que un regalo que sobrepasa sus facultades y no le pertenece. Y ,el hombre y la mujer que engendran, tengan la confianza de que la vida es un bien, pese a todos los desgarros y sufrimientos con que ésta asaltará a sus futuros vástagos . El sol , el reino de la luz y de la esperanza, tienen en ellos mas peso que la oscuridad.

Antaño se decía que los melancólicos estaban poseídos por el sol negro y que los artistas eran seres fascinados por lo lunar y lo inconsciente. La melancolía, el hastio, la errancia, fueron características exaltadas desde los románticos a nuestros días. Hoy , inmersos en el nihilismo y el transhumanismo, hermanos mellizos ;cuando apenas los pintores recrean el rostro humano salvo deformándolo , y el propio ser humano es visto -sobre todo desde Schopenhauer-, como un cáncer sobre la tierra, es cuestión casi de vida o muerte volver a engendrar con la ayuda del Sol. Con la confianza en que lo inesperado e imprevisible nos pueda ayudar a librarnos de esa obsesiva planificación o de esa autocomplacencia para la cual los seres no son sino un reflejo de una subjetividad sobredimensionada, cuyo resultado es una vida vacía de alegría y de esperanza y, por lo tanto, abocada a la esterilidad y a la autodestrucción.

Javier Estangüi Ortega

1 response to "Engendrar"

  1. By: Pablo Fuentes Posted: 9 febrero, 2021

    Grande reflexión, Javier. Gracias por compartirla. Toda creación es hija del asombro y la humildad. En cambio, cuanto producimos, inevitablemente conlleva cierta ambición y vanidad. Crear es creer.

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