Historias que invitan a pensar (43).

Relata Wendell Berry como tras haber reflexionado mucho sobre las diferencias entre lo orgánico y la máquina, con ocasión de la hospitalización de su hermano John, se le hizo clara esa diferencia como nunca antes se le había hecho.

Su hermano había sido operado del corazón y estaba conectado a un respirador. Sobre esto Wendell Berry escribió lo siguiente,que aquí me limito a transcribir:» Resultaba imposible,entonces,no darse cuenta de que la respiración de una máquina…es invariable y distraídamente regular, mientras que la respiración de una criatura es siempre cambiante,exquisitamente receptiva a los acontecimientos, tanto de dentro del cuerpo como de fuera, a los pensamientos y a las emociones…cada respiración de una criatura es también otra criatura,distinta de todas las demás, incalculablemente preciosa».

Javier Estangüi Ortega

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