Una nueva inquisición

La nueva Inquisición es más farisaica y solapada que la antigua pues se camufla de filantropia y se dice ferviente adalid de los derechos humanos. La nueva inquisición multa y persigue a quiénes incurren en los denominados, por los propios inquisidores . «delitos de odio» ,respondiendo a lo que tal vez no sean más que errores del pensamiento con penas de cárcel. La nueva inquisición se reclama portavoz de numerosas víctimas de la historia para poder borrar o reescribir ésta a su antojo. Filtra el mosquito mas dejar pasar el camello , y ante todo es incapaz de mirarse a si misma en el espejo. Promulga como ley su deseo de venganza, condena al ostracismo y a la irrelevancia a quiénes no se avienen a sus añagazas. Es experta en tergiversar , rasgarse las vestiduras y acallar con calumnias a todo aquel que la pone en evidencia. Se enfrenta con endriagos que no son sino burdas caricaturas elaboradas por ella misma, mas persigue a hombres. Al odio proyectado lo llama justicia. Al resentimiento lo llama anhelo de igualdad. Al que todos los hombres sean abajados a su imagen o compartan la misma ceguera lo llama solidaridad, sin preguntarse nunca con quien o de que causa se es solidario, pues también los gánsters pueden ser muy solidarios entre si. Se apropia y homenajea a grandes hombres ya fenecidos para indultarse a si misma cuando persigue a los vivos si no son de su cuerda o, por mejor decir, cordel. Encumbra y pone en la peana a medianías y condena a la soledad a la auténtica valía llevada de su inconfesado afán de no dejarse poner en evidencia. Siempre contemporánea de cuanto está de moda y siempre proclamando una emancipación de bajo costo. Llama libertad a su incapacidad de sacrificio , sueña con llamas pero duerme entre algodones. Practica una revolución de soldaditos de plomo subvencionados. Consignas y pegatinas en lugar de ideas. Su tono oscila entre la machaconería del martillo pilón y la murmuración sibilina, pues desconoce la música del alma y sus armonías. La incapacidad de amar al prójimo , a cualquiera, incluso a los que considera suyos, la compensa con utopías y romances con la geopolítica.

Javier Estangüi Ortega

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