El puño de hierro se despoja del guante de seda

Era una astucia, una ventaja , y hasta una cortesía del poderoso , tratar de legitimar su dominio. Hace no mucho se bombardeó un país esgrimiendo que poseía » armas de destrucción masiva»( como si, por otra parte, hubiera armas de » construcción»). La justificación alegada se descubrió como falsa. Así que en ese proceso de reemplazo de legitimaciones, comodines, y chivos expiatorios del que nos emborracha siempre la propaganda, ahora se pone el blanco en los casi recién bautizados como » narcoestados». Establos de Augías que el nuevo Hércules tecnificado se encargará de limpiar.

Da grima y causa vergüenza ajena- pues parecen carecer de la propia-, ver a nuestros remilgados y beatos liberales , celosos hasta el encaje de bolillos con el cumplimiento de reglas y leyes- no se les cae de la boca lo del » estado de derecho»-, escandalizándose cual vírgenes vestales violadas ante las tropelías y desmanes perpetrados por el gobierno sin escrúpulos de la nación, dar la nota y ponerse ahora en evidencia travestidos por obra y gracia de la » Realpolitik» , aplaudiendo actos de piratería mientras nos matraquean a coro con el viejo pregón de que » el fin justifica los medios «.

Como causa bochorno e hilaridad el que los hasta ayer defensores del sátrapa destronado , cómplices y beneficiarios del mismo, se rasgen las vestiduras y apelen hoy ,con un cininismo y una desvergüenza merecedora de la medalla olímpica a la tartufería , a la defensa de los derechos humanos y la legalidad internacional.

¡ Qué desfile de pasarela del oportunismo!.En un caso el guante de seda se destapa y muestra orgulloso el puño de hierro y, en el otro, el puño de hierro se calza ,como una señorita inocente y remilgada, un guante de seda.

Heinrich Böll , enemigo del nazismo, no se hizo ilusión alguna con los autoproclamados » liberadores». » El demonio- puso en boca de uno de los personajes de su primera novela » Cruz sin amor»- es el dueño absoluto de este mundo. Podemos constatar tan sólo un cambio en el rango de demonios. Eso es lo que creo con certeza».

Los presos polįticos excarcelados en Venezuela no pensarán lo mismo. Con razón. El resto , liberales , bolivarianos irredentos y demás banderías, estaría bien que desistieran de hacernos confundir a Rambo con Jefferson, ni al histrión y sátrapa secuestrado con el padre las Casas.

Javier Estangüi Ortega

1 response to "El puño de hierro se despoja del guante de seda"

  1. By: Blanca Ley Vega de Seoane Posted: 10 enero, 2026

    Como toda la vida… Sálvese quien pueda…
    Pero me gusta ver que Heinrich Böll, enemigo del nazismo, también creía en el demonio, como yo…

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