Entre el sátrapa y Rambo
En la primera fotografía en donde aparece el sátrapa secuestrado ( » extraído» en la neolengua) por Rambo; aquel está con las manos inmovilizadas, los ojos cegados y los oídos taponados , cascos y gafas completamente oscuras . La situación me evocó de inmediato al experimento de privación de estímulos realizado en los años cincuenta del pasado siglo.
Unos estudiantes generosamente recompensados se aprestaron a tomar parte en el mismo. Se trataba de no hacer nada.Podían beber y comer cuanto quisieran. La situación les pareció al principio una bicoca. Inmovilizados por ligaduras, sin poder ver ni oír, con los oídos completamente taponados , cegados por unas gafas especiales, se trataba simplemente de observar sus reacciones. Al comienzo del experimento se mostraron tranquilos, bromeando incluso sobre su estado. Al cabo de unas horas, sin excepción, la situación se les volvió insoportable. Quiénes más resistieron comenzaron a balbucear y delirar.Los experimentadores decidieron entonces interrumpir el experimento. Los sujetos del mismo sufrieron considerables regresiones y fueron incapaces de resolver sencillas pruebas de inteligencia. La conclusión del experimento era tajante: la privación de estímulos , la realidad artificialmente empobrecida, la falta de variedad , la condena a la monotonía , vuelve a los hombres estúpidos y, finalmente, enloquecen. Si se priva a la psique de la riqueza de lo real, ésta compensa la carencia a la que ha sido condenada con toda clase de ideas delirantes.
Así el sátrapa, fanfarrón e histrión a un tiempo, habrá sido » reblandecido» y convertido en un sumiso pelele. En tanto Rambo, como los coleccionistas de cabelleras de antaño, y con el orgullo brabucón del cazador que por fin puede exhibir la pieza deseada, alza urbi et orbi, con desmedido y estragado orgullo , su trofeo.
Unos se indignan ante la tropelía cometida y reivindican al sátrapa secuestrado. Otros , aliviados, celebran su captura. Entretanto el pueblo de Venezuela está apresado entre la tenaza del sátrapa , sus acólitos , y Rambo y sus águilas de rapiña . Habida cuenta de que como tanto el sátrapa como Rambo se ciscan en el derecho, y el matón cosmopolita suele dejar tras de si guerras civiles, ambos precisarían de un juicio de Nuremberg que no fuera una parodia. Podría celebrarse en Caracas. El tribunal lo formarían jueces exentos de arbitrariedad, sectarismo y con genuina devoción por la justicia.
-¿Porqué actúa así Rambo?. – pues porque puede, responde el realismo político.
-¿Por qué actuaba así el sátrapa?.- pues porque podía, añade de nuevo susodicho realismo. Tal doctrina nos arrojará a todos al Tártaro. Jacques Ellul defendió en todos sus escritos una suerte de ética del no- poder. No se trata de impotencia sino de renuncia y valor . ¿Tarea de ángeles?. ¿ Cuánto amor, cuánta benevolencia, cuánta ausencia de temor se requiere de nosotros para el no- poder?.Y, con todo, esa será nuestra única salida. La invisible ,o visible mano del interés ,no será suficiente.
. Javier Estangüi Ortega