Año nuevo

Entre la brizna de hierba y los espacios infinitos de Pascal, el hombre es la clepsidra, el reloj de arena. Dime qué relación tienes con el tiempo y te diré quién eres. Quién vive secuestrado por la actualidad carece de pasado, de futuro, y también de presente. Quién trata de petrificar el instante apostasía de la vida, se convierte en el taxidermista de su propio ser. El primero se pierde en la vorágine de una sucesión carente de sentido. El segundo se amortaja en vida. Uno deserta de lo eterno, el otro de la fugacidad.

La poesía, escribió Octavio Paz , es » ver la quietud en el movimiento, el tránsito en la quietud». Fiel de la balanza entre lo eterno y el instante, el hombre puede experimentar el instante eterno y la eternidad encarnada en el instante. La clepsidra, el reloj de arena, la cruz del tiempo, no son fatalidades ,sino incesantes e inagotables promesas de renacimiento. La oruga es fiel a si misma sólo cuando se convierte en mariposa. Feliz año para quiénes en el cambio permanecen fieles a su ser. Y también para los somnolientos galeotes de un tiempo lineal y monocorde . Y para quiénes ya no están y moran y viven en nosotros.

. Javier Estangüi Ortega

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