Proposición, de ley, de víctimas voluntarias e involuntarias de la propaganda

Habida de cuenta que hoy todo quisque hace gala de toda suerte de victimismos desde los cuáles reclama tanto una buena dosis de empatía como el derecho adquirido a convertirse en verdugo y, de paso, a solicitar una indemnización por los daños reales, imaginados , o avalados por variopintas organizaciones que hacen caja y se legitiman husmeando toda suerte de delitos de lesa » corección política». Nosotros, víctimas voluntarias o involuntarias de la propaganda, » estultos sin fronteras» , convencidos ,real o fingidamente, de las ventajas de » no oír por uno mismo» y de las ventajas de las diversas » máquinas de mirar» ( televisión y demás pantallas) que sirven para crear » una inédita variedad de ciegos». Nosotros ,digo, que somos legión; víctimas de la incesante propaganda caída sobre nuestros cerebros como una suerte de diluvio universal. Poseídos, hechizados y seducidos por ella, cuya propagación supera con creces al COVID o a la peste negra. Con fe de carboneros en los oráculos actuales llamados sondeos y encuestas. Devotos de la Demoscopia, nuestra diosa vestal; creemos, como tales impolutas fuentes profetizan , y repiten a coro esos organilleros , desinteresados príncipes de la Paz denominados comisarios , que los bárbaros del este golpean ya nuestras puertas y, de no declararlos la guerra, nos convertirán en víctimas de su vesanía. Nosotros, repito, legión , solicitamos de tales prohombres europeos una indemnización anticipada para seguir siendo víctimas complacientes de su propaganda, enarbolar la bandera de la democracia, los derechos humanos y todos cuántos se quiera, la libertad de prensa y mercado, la organización mundial de la salud, los tratados de libre comercio, el Iva y el Ivi, los impuestos de sucesiones y donaciones, e incluso saludar ,como vosotros,y rendir pleitesía al actual carnicero de Siria, ayer perseguido como degollacristianos y hoy , en virtud de vuestro fariseísmo filantrópico, recibido como pacificador y demócrata ejemplar. Los «estultos sin fronteras» estamos dispuestos, para defender la libertad, claro está, a tragarnos todas vuestras cagarrutas y flatulencias verbales sin purgativos ni carminativos. Como asociación sin ánimo de lucro reclamamos una ley, decreto o arbitrio( hoy da lo mismo) que nos proteja de cualquier verdad , así fuera agradable o no . Y como quién no llora no mama, según dice el refranero, en breve os daremos nuestra cuenta bancaria.

. Javier Estangüi Ortega

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