¡Fluir!

Vengan jóvenes y ancianos, hombres y mujeres, dejen de ser recalcitrantes para con nuestra devota filantropía y pónganse la vacuna trivalente contra el negacionismo: ecológico, de género, histórico. Les regalaremos un par de gafas: verdes, rosas, doradas, con las que, a partir de entonces, contemplarán el mundo libres ya de dogmas, prejuicios y creencias. Y luego vayan a bautizarse sin demora en la transgresora y postmoderna pila bautismal : el orinal de Duchamp. Mas, sobre todo, fluyan. » Fluir» es el santo y seña, el pilar y la bóveda, el alfa y el omega. «Fluyo, luego existo». He ahí el cénit de la sapiencia, la quintaesencia, la piedra filosofal, el elixir sagrado. ¿ Carácter, ser, voluntad, destino?. ¡ Endriagos, alucinaciones, rémoras intolerables, chocheces de vejestorios y carcamales agarrotados!.¡ Qué fluyan las ideas, las secreciones, los deseos, las palabras!. Nada de recuerdos, huellas, raíces. Qué fluya todo salvo el propio fluir. Salvo la trampa, el oxímoron perfecto , la cárcel sin muros, barrotes, ni cerraduras, climatizada y esterilizada. La ergástula ideal. El círculo de los círculos, el confinamiento universal del alma, el cual nosotros, filántropos sin fronteras, estamos a punto de convertir en anhelado paraíso.

. Javier Estangüi Ortega

1 response to "¡Fluir!"

  1. By: Blanca Ley Vega de Seoane Posted: 7 diciembre, 2025

    Qué paraíso tan angustioso…

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