Para una política ecuménica

Me limitaré aquí a enumerar, transcribir y resumir las ideas vertidas por Jacques Ellul en su obra:» Les combats de la liberté» ( Ed. Fides), acerca del modo en el cual un cristiano ha de actuar en la política.

  1. Recordar sin desmayo que la política opera en lo » provisorio y antepenúltimo»,y no han de subordinarse a ella las cuestiones últimas ( no sólo la Religión ,sino la cuestión de la vida y muerte de los hombres, el sentido de la existencia). Esto implica el rechazo a ser engullidos por el Pan- politicismo actual.
  2. Desmitificar esa visión desde la cual los acontecimientos » son transmutados por la magia filosófica hegeliano- marxista en una Historia, gran diosa revestida de oropeles divinos».
  3. Esto implica, a la vez, la desideologización .» Es preciso admitir que la política es un honrado ejercicio de administración, de gestión, mas no un contenido espiritual,ni ideológico,ni doctrinal». Desmitificar es también evitar caer en la » superestructuras nocivas por las cuáles el hombre busca darse importancia y ocultarse a la realidad de su acción». Es mejor hablar de gestión, de reparto equitativo,etc, a atacar » con las espoletas del interés Superior, la Justicia, el sentido de la Historia y del Progreso».
  4. Tomar con humor proclamaciones y doctrinas. » Es precisa mucha humildad, sobriedad, nunca pasión ni exaltación; pues el ejercicio del poder es siempre peligroso. Es precisa la sangre fría para no ceder al delirio verbal e ideológico».
  5. » Es la ideología la que transforma un conflicto de intereses o técnicas en guerra y al adversario en enemigo».» Relativizar, desapasionar, hacer posible una concurrencia honrada,no devolver el mal por el mal donde sería posible vislumbrar un bien común. Tratar de ser un hombre que en lugar de promover el odio y la crispación promueva la calma y el sosiego». En palabras de Karl Barth:» El cristiano no llegará a ser jamás el enemigo de su adversario…el enemigo es siempre para él un hombre en quien busca al hermano».
  6. Dejarse anegar por las pasiones incrementa» la carga ideológica de los conflictos y suele llevar aparejado en el que se reemplace una acción provechosa por la hinchazón verbal». » Si desinflar la hinchazón de las palabras es despolitizar, entonces la despolitización es excelente».
  7. Mas no se trata de eludir el compromiso ,ni de delegar la política en manos de profesionales, sino de adoptar una actitud que consiste en » desinflar , rechazar la política que se atraca de palabras y tratar de llegar a ser capaz de trabajar concretamente y con competencia en los verdaderos asuntos de la política».
  8. » La democracia supone que se sabe perfectamente que la naturaleza del combate político no es última y que,cada uno, teniendo que participar en el, debe aportar,no un movimiento doctrinal masivo y exclusivo, sino su pequeña piedra de verdad». Aceptar que el adversario puede tener razón y tomar lo mejor de el, estar dispuesto a renunciar a la incesante propaganda y a la mentira , defender la pluralidad de opiniones, el valor de las minorías. Fomentar la voluntad, el sacrificio, el ascetismo,la vigilancia, la clarividencia del ciudadano en lugar del odio, la comodidad, la facilidad e irresponsabilidad. A mi juicio en medio del lodazal en que nos hallamos y de quiénes sacan rentas de la animadversión, el guerracivilismo, el odio y el dolor. De quiénes en vez de servir a los humildes los inflaman con sueños imposibles y se sirven de ellos para medrar, o de quiénes se limitan a hacer de la política su modus vivendi , su mano izquierda demasiado bien sabe lo que hace su derecha, cuanto dice Jacques Ellul merece no caer en saco roto. Hay autores bendecidos por la lucidez y por el bien.

Javier Estangüi Ortega

1 response to "Para una política ecuménica"

  1. By: Blanca Posted: 18 febrero, 2025

    Cada uno lo suyo…

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