El gran teatro del mundo (4)
Pasen,pasen, siéntense y contemplen los desfiles ideológicos: las hojas de parra con las que se cubren los puritanos de espíritu, salaces de la carne. La militarización y tecnificación del alma,,la verdad atada al potro de tortura de la propaganda, los empresarios de la revolución y sus turbios negociados donde se juega en bolsa con el valor de cambio de humillados y oprimidos. Pasen a ver a los mastines del rebaño disfrazarse de lobos esteparios, a los portavoces de la indignación reglamentada y sus rentables y fingidos zafarranchos de combate. Acérquense a nuestros invernaderos donde se cultiva la libertad sin riesgo, el amor sin anhelo y sin dolor, la caridad a goteo , la vida y la muerte precintadas, higienizadas ,rocíadas de asepsia. Vean al pigmeo convertido en gigante por los media, al hastiado disfrazado de escéptico, de profundo al untuoso, maquillarse al cínico con afeites de ingenio e ironía.
Y ahora no se vuelvan, no cierren los ojos. Rasgen los velos de Maya del gran teatro del mundo, contemplen silenciosos al silente , al sencillo, al justo, al entregado, la rosa junto al portal de su morada, la fuente sin cegar, la danza de los árboles y el viento. Los dones infinitos que nos salen al paso. Toda la belleza. Todo el amor que aún hay en el mundo.
Javier Estangüi Ortega