Jacques Ellul

Jacques Ellul es junto con Ivan Illich, Lewis Mumford y Martin Heidegger, quien mas profundamente ha reflexionado sobre el fenómeno de la técnica. Tenía 18 años cuando leyó «El Capital » de Karl Marx,obra por la cual se sintió fascinado. Nunca fué marxista mas trató, como hizo el autor de dicha obra, buscar el factor esencial de la sociedad moderna. Y éste no radicaba para él en la Economía,como obstinadamente sostenían los marxistas, sino en el hecho, entonces apenas advertido , del predominio de la técnica. Ahí estaba la clave para comprender cabalmente la sociedad actual.

Su primera obra, rechazada cuatro veces por los editores, » La Technique ou l’ enjeu du siècle» ( 1954) ,fué publicada merced a la influencia de un intelectual de prestigio: Maurice Duverger ; e inmediatamente traducida al inglés nada menos que a petición de Aldous Huxley. La editorial Labor la publicó en español (1960) con el título de » El siglo XX y la técnica» y mas de 20 años más tarde- cuando resultaba casi imposible encontrarla-,editorial Octaedro( 1983) la reeditó en español con el título de » La edad de la técnica».

Su segunda gran obra al respecto, por desgracia aún no traducida al español es:» Le Système technicien» ( 1977), publicada en una colección dirigida por Raymond Aron. Entre la primera, y con posterioridad a la segunda gran obra sobre la técnica, aparecieron otras publicaciones que no son sino corolarios de su tesis principal : el dominio incuestionable de la técnica en la sociedad actual . Así » Propagandes» ( 1962). Un profundo estudio sobre la esencia de la propaganda, la importancia creciente de la misma en la sociedad actual y el lazo indisoluble que la une a la técnica. Pues así como en el Medievo se consideraba la filosofía ancilla de la Teología, se puede sostener hoy que la Propaganda es la ancilla del sistema técnico.

» L’illusion politique» aparecida en 1965, muestra como los expertos y el propio sistema técnico han vaciado la política , subordinándola a aquéllos. En la » Exégése des lieux commus» ( 1966), Ellul,retomando el título de la magnífica obra de Leon Bloy, estudia los lugares comunes de nuestro tiempo . » L’ Empire du non-sens»( 1980) es un estudio de los estragos que el ídolo técnico ha causado en el arte : ideologización del mismo reducido a propaganda política y su reverso: puro formalismo despojado de vida. » La parole humiliée» aparecida en 1981 – traducida al español por la editorial SM en 1983- es un profundo estudio de cómo la imagen suplanta, orilla y socava a la palabra, convirtiéndose casi en el único medio de aprehensión del mundo por el hombre actual. El tópico de » una imagen vale más que mil palabras», confirma cuanto dice el autor.

A los 79 años escribe su tercera gran obra sobre la tecnica :» Le bluff technologique»( 1988). La obra no trata sobre artefacto técnico alguno sino sobre la hegemonía de un discurso tecnológico que no siendo sino apologético, vela nuestra visión y oculta los estragos, destrucciones y anomias, provocados por el sistema técnico.

Apenas reconocido en su país,eclipsado por estructuralistas y deconstructores que no le llegaban a la suela del zapato, Ellul será paulatinamente valorado a medida que los media, la fama social y los escaparates se desvanezcan para quiénes buscan de verdad el saber, y así aparezca el peso y la densidad de cada cual mientras se desinflan muchos globos » pensantes» artificialmente hinchados.

» Actuar localmente, pensar globalmente» fué la divisa de Jacques Ellul y su íntimo amigo Bernard Charboneau en su obra conjunta :» Somos revolucionarios a nuestro pesar» ( Ed. Salmón 2020).

He omitido obras que pudieran también considerarse corolarios de las tesis sobre el sistema técnico sostenidas por nuestro autor, así como todos sus numerosos y profundos ensayos sobre Teología.

Se que no bastan en absoluto estas referencias como testimonio de agradecimiento y recuerdo a quien tanto ha dado, de quién ha sido y es , en un tiempo de confusión y enajenación, un gran maestro; vale decir , un faro en nuestra prolongada oscuridad.

Javier Estangüi Ortega

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