Historias que invitan a pensar (50)
En un libro de Kai Strittmatter donde el autor estudia los métodos de vigilancia a la población en China , se encuentra la siguiente historia acontecida al emperador Qin Er Shi que reinó desde el 209 al 207 a.C. Su canciller, un hombre temible y ávido de poder, se presentó un día a la audiencia del emperador con un ciervo. Todos los ministros estaban allí reunidos. «Señor-dijo al emperador mientras señalaba al ciervo-, he aquí un caballo destinado a vuestra majestad». El emperador, tan perplejo como sus ministros, preguntó al canciller cómo era posible ver una cornamenta alzarse sobre la cabeza de un caballo. «Si vuestra majestad no me cree, pregunte ,señor, a vuestros ministros». Y, en efecto, algunos, bien fuera por malicia o cobardía , apoyaron al canciller. Otros sostuvieron con obstinación que se trataba de un ciervo. A estos el canciller los hizo ejecutar tras la audiencia.Mas no bastó con eso:también hizo ejecutar a aquéllos cuyas sorpresa y espantó les habían hecho enmudecer. A partir de ese momento el ciervo se convirtió en caballo. Y el pueblo aprendió la lección:zhilu weima, «transformar el ciervo en caballo» , es actualmente un proverbio en China.
«Como si el poder tuviera un derecho innato a renombrar el mundo», escribe Kai Strittmatter.
Así es. Hoy sabemos ,por obra y gracia de los sucesores de aquel canciller , que no hay hechos sino relatos. O también que hay «hechos» y «hechos alternativos». «Valoraciones» y «valoraciones alternativas».»Verdades» y «verdades alternativas». ¿Quieren un ejemplo de transformación del ciervo en caballo?. Llamen intolerancia a los escrúpulos morales y libertad a su ausencia. ¿Y no me digan que no hemos progresado adecuadamente si hoy en día somos incluso capaces de convertir hombres en mujeres y viceversa?. Naturalmente, hoy como antaño, hay quiénes, como fue el caso de algunos ministros de la historia, negaron tales conversiones. Son los reos de los nuevos mandarines.
Javier Estangüi Ortega