el 15M

15 M

El llamado movimiento del !5M o movimiento de los “indignados”es la forma más cómoda y más segura de conseguir que la muy justa indignación popular concluya en la nada, es decir, en la forma más conforme con los objetivos del poder. Una riada humana confluye en un punto, en una plaza, y allí acampan, luego se constituyen en una asamblea permanente. Cualquiera puede tomar la palabra: el informado y el desinformado, el sabio y el lunático, el perjudicado y el frustrado. Todas las palabras valen lo mismo, todas merecen el mismo respeto, se habla, se habla, se habla…. se habla día y noche sobre lo divino y lo humano, sobre los ajustes, sobre el matrimonio, sobre la mejor dieta. Y todo se vota. Se firman manifiestos, se formulan propuestas. Día y noche. Quién nunca ha tenido ningún protagonismo por fin es protagonista. Quien nunca se ha ganado el derecho a ser escuchado goza de atención preferente. La indigencia ha encontrado su acomodo, a lo que merece la pena le será imposible sobrevivir.

Quien quiera hacer algo útil que estudie, que se prepare, que ofrezca análisis que nos orienten, que no se limite a gritar consignas salidas del más rancio marxismo. Que se organice, que ofrezca algo más que la indignación y el voluntarismo. Que ofrezca alternativas viables, posibles. Manifestarse está muy bien, si forma parte de la estrategia de una fuerza organizada, de una fuerza que cuenta con recursos y objetivos claros si no, es puro folklorismo, es el recurso de los impotentes.

Francisco Javier Martín Campillo

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