el multiculturalismo

 

 

El MULTICULTURALISMO

                El multiculturalismo responde a la decisión de llevar la cultura a la política, pero cae en el error al concebir la cultura del mismo modo que la antropología cultural, y olvidarse del modo de considerar la cultura anterior al desarrollo de esta ciencia. La cultura, como la razón, puede considerarse desde dos puntos de vista, uno atributivo, y así decimos que “el hombre es un animal racional” o que  “el hombre es un animal cultural”; pero también señala la excelencia, y así decimos que cuanto más racional o más culto mejor o más digno de ser admirado es un hombre. La cultura distingue  a las sociedades, pero también señala la excelencia de los mejores hombres.

 La cultura distingue  a los hombres, pero también les iguala en el esfuerzo de querer ser mejores, de querer ser más cultos. La cultura, más que un rasgo exclusivamente identitario, señala el grado en que el hombre se ha labrado  así mismo, se ha elevado  a sí mismo, tal y como decía Goethe “esto es lo que os he dejado: un hombre”. El multiculturalismo quiere hacer de lo particular lo definitivo, se niega a que lo particular dé paso a lo universal y, una vez conseguido esto, reclama para lo particular su cuota parte. Los derechos no son de las personas, sino de los grupos étnicos o culturales y  tales grupos se reconocen asignándoles su cuota. No es que una persona determinada haya sido discriminada por ser de color, es que toda persona de color es discriminada por principio,  no es que una persona de color que merezca estudiar deba hacerlo, es que toda persona de color debe estudiar.

El multiculturalismo tiene un concepto de la cultura muy pobre, para él, el Quijote y un plato de cuscús son equivalentes, son, sencillamente, patrimonio de distintas culturas y, como tales, igualmente respetables. El multiculturalismo no rechaza el canon occidental, rechaza todo canon, y con ello rechaza la posibilidad misma de que todas las culturas entreguen lo mejor de sí mismas a una cultura universal. El multiculturalismo busca justificar en discriminaciones pasadas privilegios presentes. El multiculturalismo, con su dogmatismo de la cuota, evidencia un concepto del poder como privilegio y no como un instrumento para resolver los problemas necesitado de una preparación técnica. El multiculturalismo, que se ha mostrado operativo en los países anglosajones, donde existe ya un universal, la economía, la búsqueda del beneficio económico, resulta nefasto en países que buscan la convivencia entre culturas distintas.

Francisco Javier Martín Campillo

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