Balbín (in memoriam).

Balbín ha fallecido. Era un periodista de verdad, de una raza hoy casi extinta. Creó un programa :»La clave», donde después de una excelente película a modo de introducción y pretexto , invitados de enjundia, dialogaban , debatían y hasta discutían sobre filosofía, literatura,biología, física, religión,política, historia. Balbín era el director y moderador del programa. Sentado en un sillón situado en medio de esas estupendas refriegas de los viernes por la noche, pese a su apariencia estoica, los ojillos le hacían chiribitas de satisfacción y contento cuando los contertulios llegaban al punto álgido, a la madre del cordero del asunto; apuraba su pipa y su boca entonces exhalaba rodelas y volutas de humo , señales de una fruición aristocrática y discreta, con la cual ocultaba su propio entusiasmo en aras de la ecuanimidad del moderador tan recto que fué siempre. Mayores y entonces jóvenes esperábamos con avidez esas noches donde se nos ofrecía casi siempre un manjar para el alma, necesitada y hambrienta de saber. «¿No sales los viernes ?», preguntaban padres y madres a algunos jóvenes inquietos por cuanto creían señas del carácter taciturno de sus hijos. «No. Me quedo a ver la clave», respondían éstos. Y cuando ellos mismos veían el programa, comprendían sobradamente las razones de aquéllos.

Al cabo del tiempo un político autoproclamado «progresista» presionó a la dirección de televisión para cerrar el programa,pues el inquisidor y mediocre de turno no soporta ser puesto en evidencia ni retirar sus zarpas de cuanto ansia y puede controlar. Y el programa murió. No de muerte natural.La televisión se degradó hasta convertirse en la goma de mascar bazofia que es hoy día, en ese masajeo autocomplaciente de cerebros atiborrados de fatuidades y postizos famoseos. Y nosotros comenzamos a sospechar de aquéllos adalides de la libertad de cartón piedra ,como luego supimos con dolor.

Según dicen , recientemente unos advenedizos trataron de comprarle a buen precio los derechos del nombre de la Clave, pero el no cedió. Se atrincheró en las redes donde apenas respondían a sus comentarios. Creo que empezó a morir cuando mataron su programa.

Entonces, y no es nostalgia alguna por la juventud, se respiraba ilusión y alegría, pensábamos en todo cuanto estaba por hacer. Hoy se llama realismo a liquidar la esperanza a precio de saldo.

Muchas gracias, Balbín, por cuanto nos hiciste disfrutar con tus programas.

Descanse en paz tu alma.

Javier Estangüi Ortega

3 response to "Balbín (in memoriam)."

  1. By: Blanca Posted: 24 junio, 2022

    Descansa en paz, con seguridad.
    Hizo lo que debía y no se traicionó a sí mismo ni nos traicionó a los demás…

  2. By: Maria Teresa Aparicio de la Presills Posted: 24 junio, 2022

    Alma libre, rellena de ternura. Ese era Balbin. Recuerdo de juventud. Descansa en paz

  3. By: Pablo Fuentes Botella Posted: 29 junio, 2022

    Magnífiicas palabras para recordarnos que aquella libertad para conocer y debatir existieron. En aquella televisión también podíamos disfrutar de teatro, zarzuela, conciertos, entrevistas a autores relevantes. Y aquel programa… «Mirar un cuadro».

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