La nueva censura
La antigua censura se ejercía prohibiendo.La defensa contra ella era la circulación clandestina de las obras colocadas en el Index. La nueva censura, mucho más insidiosa por inadvertida, se ejerce de dos formas: confundiendo y promocionando el consenso; es decir, invitando a quien piensa a renunciar al vigor de su pensamiento para reducir éste a una versión edulcorada que se avenga con cualquier componenda. En el primer caso la censura se ejerce por saturación, en el segundo por seducción.
¿Acaso sabe alguien cual es el origen del actual Coronavirus?.Circulan conjeturas tan variopintas, sostenidas incluso por algunos expertos, que nos es imposible discernir entre el grano y la paja y, finalmente, aturdidos y confundidos, nos acomodamos a la versión oficial respaldada y difundida por los llamados»medios de comunicación».
Quien ose no rendirse tanto a la confusión como a esa almibarada invitación ,ejercida en nombre del consenso y la tolerancia, a no ser uno mismo, se expondrá al ostracismo o a las burlas, maledicencias, calumnias y extorsiones con las que la sociedad actual premia a sus mejores hijos. Intempestivos y necesarios , les amparan innumerables muertos vivos y quiénes ,a despecho de todo anhelan, en medio del ruido y del confomismo, buscar la verdad. «Los buitres vuelan en manada, las águilas en solitario»,escribió un gran poeta. Se le olvidó añadir que la verdadera comunión tan solo se da entre las almas nobles.
Javier Estangüi Ortega