Historias que invitan a pensar( 68). El drama del artista
En una obra de Bernard Charbonneau ( Une secunde nature), se relata la historia siguiente del realizador Otar Iossellani:» Me encontraba en un avión. Habíamos atravesado una zona peligrosa. Hubo un momento de pánico y pensé: » no puedo sino encomendarme al piloto, el que yo sea valiente o cobarde, no cambiará mi suerte. Mas en torno a mi las gentes son desgraciadas, y la única cosa que puedo hacer es darles una palmada en la espalda, hablarles, entretenerles, ayudarles a sentirse un poco mejor». Cuando me eché a la espalda ese deber puedo decir que en ese instante llegué a ser un artista».
El arte , ¿ es evasión o aproximación?.¿ Diversión o concentración?. ¿ Claudicación o celebración?. La palabra » evasión» es ambigua. Puede significar una fuga ante una realidad a la que se es incapaz de hacer frente, y ante la que se precisa un respiro para descargarse de ella. Mas también puede referirse a quien habiéndose fugado de la prisión en la cual estaba aherrojado, ha recuperado la libertad. A mi juicio el artista genuino experimenta constantemente está tensión ,que incluso puede desgarrarlo o convertirlo en un conformista del gusto ajeno y del mercado o confinarlo en una torre de marfil, un calabozo dorado, desde la que contempla con desdén a sus semejantes. Mas ,en los casos más elevados del arte , dicha tensión aboca a una obra donde el vuelo de la imaginación ante la realidad revela aspectos de ésta para los que cientifistas, positivistas, e incluso historiadores, permanecen ciegos. La novela » 1984″ de Orwell es un caso entre muchos otros. En ella la ficción penetra mucho más en la realidad que la más exhaustiva recopilación de hechos. Aquí la » evasión» no es una deserción ante lo real, sino la distancia necesaria para una mejor comprensión y , asimismo, un fraternal ejercicio de liberación.
. Javier Estangüi Ortega