La llamada silente
Deja que te alcance la silente llamada de los hombres/ Tu, que fuiste grito en el origen, ahora también eres una llamada silente./ Quién sólo ve sombras se convierte en sombra./ Anida en cada rostro el destello de una luz divina,/ Acógelo o bendícelo , de ti jamás se diga que tan sólo fuiste el desertor./ Desdeña pantallas, espejismos, ecos, novedades./ Sortilegio del tiempo, el recuerdo y la nostalgia son el germen de la única promesa verdadera./ Escucha las voces de quiénes ya han partido/ y súplica y reza para que desaparezcan cepos, trampas, redes, casamatas del alma, / y siempre te alcance la silente llamada de los hombres.
. Javier Estangüi Ortega
Eso intento… Creo que todavía me resisto a dejar de ser «humano»