Disidentes del llamado progreso: Georg von Radkowski y Gustave Thibon.

Georg von Radkowski en su obra principal » Les jeux du désir» , sostiene que no existe en si mismo progreso tecnológico alguno. Y eso por la sencilla razón de que cuando hablamos de progreso suponemos, siquiera tácitamente, nuestra adhesión a preferencias o valores externos a los propios artefactos. Un artefacto puede ser más complejo en su diseño y fabricación que otro,mas tal cuestión no apunta a progreso alguno. Por ejemplo, el tren de alta velocidad constituye un progreso si nuestra única prioridad es la velocidad. Mas si preferimos viajar contemplando y conociendo los lugares por los que pasamos, entonces no supone progreso alguno con respecto a la antigua locomotora ,y menos aún con el desplazarse en bicicleta o ir a pié.

La introducción de ordenadóres en la escuela, y su creciente colonización por los mismos, es un progreso si hemos caido en la celada de identificar lo bueno con lo novedoso y hacemos de la escuela una ancilla de las modas y el mercado. Mas si de lo que se trata es de transmitir una herencia cultural, cultivar la contemplación, el silencio, la atención , el pensamiento, la lectura y la escritura; entonces el atiborramiento informático es un desastre. Además condena a la escuela a no ser sino un medio de instrucción, propaganda y adaptación social , en lugar de aquel ámbito sagrado donde se busca la verdad,la belleza y el bien que, a la postre,tanto fecundó a la sociedad.

En suma, y según Radkowski , el progreso supone una axiología que no guarda relación alguna con los artefactos y si con respecto al sentido que damos a nuestra existencia.

Por su parte, Gustave Thibon, comienza por poner en evidencia esa falsa noción del progreso según la cual este no sería mas que una suerte de adición con respecto a lo anterior. Así, la historia, en esa ingenua visión, se asemejaría a un edificio al que se fueran añadiendo sucesivos pisos. Mas no es el caso . El llamado progreso no opera por adición, sino por sustitución. Para alcanzar una cosa , en numerosas ocasiones,hemos de prescindir de otra quizá más valiosa. El progreso opera sustituyendo, eliminando.

Por ejemplo, las pantallas digitales han desplazado a las pizarras en las aulas. Conocemos de sobra el resultado: la clase convertida en sala de proyección, alumnos y profesores infantilizados, sustitución del verbo por la imagen, reducción de la cultura a entretenimiento y, tras el alibí de fomentar la indagación y la «investigación» ,una creciente hiperactividad pasiva y ciega sin finalidad alguna.

Antes de convertir en ídolos a las novedades deberíamos preguntarnos si lo último, tan solo por serlo, es en si mismo valioso. Y antes de rendir la escuela al mercado y al aturdimiento, si en esos canjes, no hemos sido estafados.

Javier Estangüi Ortega

1 response to "Disidentes del llamado progreso: Georg von Radkowski y Gustave Thibon."

  1. By: Pablo Fuentes Posted: 20 junio, 2024

    Sería fundamental descentralizar la educación para no ser estafados y despreciar tanta idolatría para no estafarnos a nosotros mismos.

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