El dispositivo

El dispositivo jibariza y empobrece el lenguaje y este, a su vez, mutilado, nutre y tonifica al dispositivo. ¿No era el sueño de algunos neopositivistas la creación de un lenguaje unívoco, universal y perfecto?. El dispositivo ignora o desprecia símbolos y metáforas, pues reduce el lenguaje a comunicación e información y considera aquél tan solo una herramienta. El dispositivo tacha de antiguallas, supersticiones o sinsentidos cuanto no entiende: lo esencial en el hombre.

El dispositivo emplea términos abstractos, fetiches lingüísticos, para seducir a los hombres y legitimar cuanto socava y destruye:» progreso», «evolución», «revolución»( palabra hoy banalizada), «modernización», «reestructuración», «reformatear», etc. De esta manera ese Atila disfrazado de benefactor puede convertir impunemente tierras fértiles en desiertos de placas solares, la educación en domesticación y adaptación al dispositivo, el arte en entretenimiento; para lo que recluta y recompensa a los llamados por Romain Rolland «autores-sastre», es decir, pseudoartistas quiénes confeccionan trajes a medida del dispositivo, bien sea conformándose a el (música tecno), bien elaborando inocuas ensoñaciones.

El dispositivo ansía ser omnipresente, por eso se muestra implacable con las demoras, la lentitud y el silencio, espacios donde el hombre podría recuperarse a si mismo. «El hombre es algo que debe ser superado», escribió Nietzsche. El dispositivo vela por conseguirlo de otra forma distinta a la pensada por el filósofo. » El hombre es algo que debe ser eliminado o reemplazado por el transhombre».

El dispositivo ambiciona convertir la tierra en un laboratorio y un campo de concentración amable, repleto de tablets, portátiles, redes, móviles, pantallas, cifras, lenguajes binarios que absorvan a los hombres por completo pues, pese a declararse ateo o indiferente a los asuntos teológicos, ha creado una suerte de tecnodicea. El dubitativo es acusado de timorato y refractario y sometido a cursos de «actualizaciones» y » reciclaje». El descreido , desacreditado como atrasado y enemigo del progreso, es puesto bajo la custodia de los guardianes del umbral quiénes velan para que la angustia , la soledad, la desesperación, la pobreza, el anhelo de vida, el hastío vital, causados por el dispositivo, sean reconducidos a su propio molino , esto es, a una dosis mayor de distracción y un mayor apego al mismo. Presume de novedoso mas su sueño es antiquísimo: cerrar el círculo , la fortaleza sin puertas ni ventanas.

Javier Estangüi Ortega

1 response to "El dispositivo"

  1. By: Pablo Fuentes Posted: 4 mayo, 2024

    La pretensión es que seamos nosotros mismos dispositivos para el sistema. Cuando nos lleven a que aceptemos nuestra identidad digital debemos negarnos rotundamente. Salgamos del círculo.

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