Profesionales de la indignación

Los profesionales de la indignación suelen ser locuactores y policoactores , locutrices y politrices, aunque su fauna se va extendiendo al ritmo con el que los poderosos riegan sus huertas de vanidad y celebridad al tiempo que vierten sus monedas en los insaciables bolsillos de aquéllos. Los profesionales de la indignación gesticulan y hacen toda clase de aspavientos acompañados por un tono de voz almibarado, pedagógico , delator o amenazante, según convenga al director invisible , quien les orquesta y les dice cuando deben aplaudir o indignarse ;pues, al cabo, no son mas que figurantes bien pagados de una tragicomedia -en ocasiones sainete-,cuyo libreto se han limitado a repetir con ese énfasis fingido de los malos actores que, incapaces de crear nada por si mismos, se alquilan por horas.

Los profesionales de la indignación hablan de otros o en nombre de otros a quiénes siempre silencian, salvo como fugaz condimento para su misma sopa recalentada una y otra vez. Se erigen en representantes de las nuevas y rentables ideologías y cual «vírgenes vestales violentadas», claman por la triada mágica de nuevos derechos, nuevas penas y, ¿cómo no?, nuevas regalías . Invitan al pueblo, reducido a público, a aullar con ellos en las jaurías creadas por quiénes les pagan. Su indignación cotiza en bolsa. Se condecoran con eslóganes prêt-à-porter . Como el perro adiestrado que asocia el sonido de la campanilla con el alimento, ellos regurgitan las consignas al toque de la campanilla de su amo.Sus duelos y lutos son tan efímeros como su presencia en la cámara. Pasados esos minutos se despojan de la fastidiosa careta de indignados y vuelven a ser discípulos de Circe y el hedonismo, su genuina religión . El sufrimiento y el dolor ajenos, cuando son reales y no construcciones suyas, lo convierten inmediatamente en capital. Su indignación orienta la mirada hacia un falso blanco para apartarla de las injusticias y padecimientos reales. La enajenación lleva a algunos a creerse libres mas , en su pensar y en su decir , se advierte ya el sello y la marca de los nuevos mandarines.

Javier Estangüi Ortega

1 response to "Profesionales de la indignación"

  1. By: Pablo Fuentes Posted: 22 septiembre, 2023

    Indigna indignación. Nada de valor en esta insoportable mascarada. La verdad nos llama.

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