¿Distopías?
Hace tiempo me ha rechinado el empleo de la palabra «distopía»para designar a ese género literario que, al modo de Casandra, trata de llamar nuestra atención sobre amenazas potenciales para con el ser humano con el propósito de que este, siendo consciente de aquéllas, las pueda evitar. La semejanza entre muchas de tales «distopías» es tan grande con las llamadas «utopías» que los sueños finalmente parecen trocarse en pesadillas. «Un mundo feliz » de Aldous Huxley y «1984» de Orwell son las mas conocidas. Menos lo son la obra de Zamiatin «Nosotros»-precursora de las anteriores-, y la de E.M Foster «La máquina se para» publicada en 1909 , así como la obra de Samuel Butler «Erewhon» de 1872. Omito otras obras maestras para limitarme a citar un párrafo de «La máquina se para».
«Las ideas de primera mano-dice uno de los personajes- no existen.Sólo son impresiones físicas que producen el amor y el miedo…Sean vuestras ideas de segunda mano, y si es posible de décima mano, porque así quedarán lejos de ese elemento perturbador que es la observación directa…Y con el tiempo-su voz se elevó-llegará una generación que habrá ido más allá de los hechos, más allá de las impresiones, una generación completamente desprovista de color, una generación seráficamente libre de la mancha de la personalidad». En la novela los seres humanos están desvinculados tanto unos de otros-nunca se tocan y cuando se hablan es a través de pantallas-, como de la Naturaleza.
El aviso de Casandra parece haber sino en vano. ¿Acaso los llamados medios de comunicación no son tabiques erigidos entre los hombres y entre estos y el mundo?. Ahora sabemos hasta que punto hemos sido infantilizados y la realidad se nos da ya escogida, mascada , como una especie de papilla que nos atiborra sin nutrir.
Javier Estangüi Ortega
Quienes deberían mostrarnos todas las perspectivas para que formemos nuestra propia interpretación de lo ocurrido, nos manipulan y adoctrinan. Todos son los medios (llamados de comunicación) son lo mismo porque todos nos han mentido.