De nuevo Cándido

Pasaron meses hasta que Cándido, escaldado por las anteriores experiencias, decidió regresar al siglo veintiuno. Unos dicen que la causa de tal regreso fué la ingenuidad, otros la estulticia , otros la curiosidad, y hasta hubo quiénes lo achacaron a su sabiduría.

Previamente se había pertrechado con algunos objetos de su siglo para tal viaje. Deseados, cotizados y vendidos como antiguedades le darían , eso pensó , para yantar a su gusto, alojarse en un lujoso hotel y contratar a un buen cicerone. Eran las once y , como estaba en ayunas, empezó a sentir algún retortijón ;así pues decidió ir raudo a una famosa tienda de antiguedades para canjear por dinero contante y sonante cuanto llevaba:una peluca de su autor, una primera edición de su «Cándido» y una sortija de oro del susodicho autor . Tras llamar a consulta a un prestigioso perito, este, tras un minucioso examen, acreditó tanto la autenticidad de la peluca como del vetusto , mas muy bien conservado, ejemplar. La sortija testificó el propio anticuario para asombro de Cándido , estaba bañada en oro pero no era de tan noble metal. El hombre ,hábil escrutador de rostros y caracteres , ofreció a Cándido mil euros por todo el lote ,mientras fingía disgusto y pesadumbre por cuanto tardaría en vender aquello habida cuenta de cómo había menguado el interés por el siglo de las Luces. Cándido, conmovido por cuanto aquél hombre decía, se disculpó por la sortija y, para resarcirlo, le anunció estar satisfecho con la mitad de su oferta pues, añadió ,»en absoluto deseaba sentirse un ventajista». Se estrecharon la mano para sellar el acuerdo del que ya se relamía el astuto anticuario cuanto Cándido le dijo preferir cobrar en billetes de cincuenta euros. El anticuario le miró estupefacto:

-¿Pero lo desconoce usted? Hace años fué suprimido el dinero en efectivo?. Ahora todas las transacciones se hacen en Digimoney. Le haré una transferencia a su tarjeta de crédito o cuenta . Por favor , deme la clave de pago de su móvil.

Cándido, abochornado por su ignorancia, propuso al anticuario regalarle todo con tal de que este le explicara la razón por la cual había sido abolido el dinero en efectivo.

Aquél se relamió de la bicoca ofrecida por Cándido y , sin inquirir de donde había salido tan estrafalario personaje, decidió ofrecerle una somera explicación.

Verá-comenzó-antes había mucho fraude fiscal,una gran economía sumergida y , sobre todo , ignorantes del «cambio climático» ,todos cometíamos innumerables excesos. Ahora los gobiernos no sólo pueden perseguir a los defraudadores, sino también controlar a quiénes contaminen en demasia, coman mas carne o pescado del permitido, no lleven una dieta equilibrada ,e incluso bloquear sus cuentas o impedir tales compras inutilizando sus medios de pago. Por ejemplo, a mi, el pasado mes,me sancionaron por no tomar la dieta mínima prestablecida de polvo de grillos, gusanos y alimentos sintéticos. Y ,créame ,lo hacen por nuestro bien y, sobre todo ,por el bien del planeta. Son auténticos filántropos.

-Entonces ¿Los gobiernos saben todo acerca de ustedes y pueden controlar sus vidas y sus posesiones?-preguntó Cándido asombrado por cuanto escuchaba.

-Desde luego. Entiéndalo, lo hacen por nuestro bien y el de nuestros hijos y nietos. Por otra parte ahora somos mas libres que nunca:podemos votar, elegir entre miles de redes , canales y marcas y hasta cambiar de género.

Cándido sintió un escalofrío .Como le prometiera le regaló cuanto llevaba , le deseo buena suerte y se mordió la lengua. En su tiempo ,se dijo a si mismo, los filántropos eran mas moderados. Deseaban el bien de sus prójimos pero no a costa de estos.

Javier Estangüi Ortega

1 response to "De nuevo Cándido"

  1. By: Blanca Posted: 18 julio, 2023

    No sé cómo acabará el siglo veintiuno, pero lleva mal camino. Y ¡¡acaba de empezar!!

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