Ramón Tamames

Ramón Tamames , al margen de sus vaivenes políticos, pertenece a la vieja escuela :la caballerosidad, el respeto, la veneración por el conocimiento. Es ya un senex que ha perdido vigor, titubea en ocasiones, se confunde en las cifras, pero es un exponente de lo mejor de nuestra nación y como tal debería ser considerado. Frente a el se encontraban muchas larvas morales e intelectuales que a duras penas fingían siquiera el respeto por las formas de cortesía :diputados y ministros mirando sus móviles, sonriéndose entre si, un maestro del cinismo, en un momento en que las cámaras no le advertían, poniendo los labios en forma de ósculo, dirigidos a Dios sabe quién. La exhibición de la ausencia de escrúpulos y la frivolidad , cuanto no la indiferencia. Una pandilla orgullosa de gamberros descendientes de niños malcriados que con sus gestos, ademanes de fastidio, risitas y , en ocasiones, respeto de cartón, parecían decir «¡Quítate de en medio anciano , no nos cites a antiguallas ni nos traigas un atisbo de conciencia moral y dejanos pasar , pues tenemos prisa por salir de aquí e ir al banquete de Trimalción de nuestras ambiciones y deseos!.

Y finalmente , tal vez luego de recibir un toque de marketing electoral, se contuvieron en formas y gestos y adobaron las palabras con una miriada de «Señor Tamames y profesor Tamames» ad nauseam,mientras en su fuero interno consideraban al venerable senex un hazmerreir, un payaso de las bofetadas con quién no era preciso perder mucho tiempo salvo para quedar bien ante las cámaras.

Unos por utilizarle, otros por escarnecerlo, deben ser considerados con el desprecio que profesan y merecen.

Javier Estangüi Ortega

1 response to "Ramón Tamames"

  1. By: Blanca Posted: 21 marzo, 2023

    Son groseros y ordinarios, además de vagos y tontos.
    Una pena y una vergüenza

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