«El ludibrio del manubrio del bodrio» (homenaje a Ramón Gómez de la Serna).
La ministra de chiripa, chichivaina tontivana tarambana majadera marrullera, experta en morandangas, comidillas,chungas chuminadas y otras diversas charlotadas. Arlequín arlequinada, en su berrea ideológica con sus acólitos de cuchipanda, matraquea, cacarea y cotorrea, enferma quizá de logomaquia o logorrea, mientras se encastilla en sus escuálidas ideas, esparcidas a granel por tropecientos todoparlantes tan subvencionados como emperifollados que endilgan a la judicatura sus sórdidos enjuages de caradura. Pánfilos , Abundios y columnas en fila india de paniaguados aplauden con las orejas , al tiempo que reclaman para la redicha la merecida dicha del solemne título real de grandiosa vaivoola de Moratalaz. Desafecto al escrache real, he aquí que me contento con el verbal.
Javier Estangüi Ortega
¡Muy bien dicho!