El presidente-rey

Cuando como todos los viernes el presidente-rey reunió a sus ministros,ministras y menistres ,miembros del gabinete por cuota legal a instancias del laboratorio de ideas de argumentos aglutinados , prefabricados y emponderados sociedad anónima, cuyos creadores recibieran el premio Nóbel de la Paz, que fue recogido por tres representantes de cada una de las secciones y géneros ;todos los presentes estaban de muy buen humor, pues los camellos de ideas, o para expresarlo mejor, frases-pegatina, habían aparecido en todas las radios, televisiones y redes, exhibiendo su mercancía generosamente subvencionada. Los ministerios, englobados en el ministerio de Ofensas al lenguaje «antiguo», estuvieron muy pronto de acuerdo en la promulgación de una nueva ley que valorase la carrera administrativa en un lenguaje acorde con los tiempos.El presidente-rey dió su consentimiento a sus ministros,ministras y menistres y ,con tal propósito, encargó dar una rueda de prensa a su ministra favorita , cuyos discursos balanceándose entre la amenaza y el puchero,cautivaban a la población. La ministra designada dió las gracias al presidente-rey por su confianza y apareciendo ante los medios de comunicación anunció lo que me limito a transcribir:» La lengua ha de ser modernizada , renovada y emponderada. Después de muchas deliberaciones hemos decidido transformar por completo las valoraciones de concursos y carreras administrativas. Modestamente hemos de decir que muchos de los artistas, artistos y artistes contemporáneos nos han servido de inspiración. Así, a partir de ahora «Mola»reemplazará al antiguo y obsoleto aprobado,»¡Guau o guay!» al notable, ¡»Guau, guau!», al sobresaliente , y «¡lo ha petado!» a la matrícula de honor. Como saben ustedes el antiguo «suspenso» fue abolido hace unos años por atentar contra los derechos humanos y dañar la autoestima de los ciudadanos.

Cándido ,que de vuelta de nuevo a nuestro siglo, había escuchado con atención el discurso de la ministra y tenía algunos conocimientos de la historia del siglo anterior, pensó en que si la cultura no había podido impedir entonces la barbarie , la neocultura, como ahora se la llamaba, no impediría ni la barbarie, ni el conformismo,ni la idiocia generalizada. Y raudo y aterrorizado regresó a su siglo donde al menos no se cometía la impostura de edulcorar las «consignas aulladas»ni las» ideologías en celo». «¡Ah, si aquel hombre nefando -cuyo nombre no se atrevió a pronunciar por miedo a revivirlo-hubiera llamado «fundación de ciudades jardín» a los campos de concentración!.».

Javier Estangüi Ortega

2 response to "El presidente-rey"

  1. By: Blanca Posted: 18 noviembre, 2022

    Con lo bien que se me dan los idiomas, creía yo, hace ya mucho que no entiendo nada…

  2. By: Pablo+Fuentes+Botella Posted: 18 noviembre, 2022

    Es imposible que el esperpento no ocupe el lugar donde antes se pretendía contenido. Lo grotesco les señala y denuncia.

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