«La batalla cultural»

Sabido o ignorado, la dicotomía izquierda-derecha apenas ya significa nada, salvo el perizonium tras el que no hacen sino ocultarse las mas diversas imposturas. Y mientras continua esa pugna amañada entre ambos contendientes, pues ambos se pliegan y sirven a los mismos poderes, tienen fe de carboneros en el progreso y reciben cada desastre bautizado como «innovación» o «modernización» o «nuevas tecnologías» como una epifanía numinosa caida del único cielo en el que creen:la diosa economía y un Prometeo demediado ; se reprocha a unos no haber librado una «batalla cultural» contra su adversario y haberse entregado a las práctivas y visión del mundo de éste. Reproche que no hace sino degradar la cultura a lucha ideológica y propaganda, no al resultado del estudio , la transmisión del saber, el entusiasmo y el sacrificio, sino a un bien objeto de administración y consumo. En lo que por lo demás ambos partidos están de acuerdo, pues ambos son responsables de la degradación de la enseñanza a la vez que fomentan y publicitan «bienes enlatados» como fiestas y festivales musicales-pues según insisten machaconamente, «la música crea vínculos sociales» -(una «música» sui generis)-,en los que la estridencia hace imposible cualquier conversación, lo que, dicho sea de paso ,delata la clase de vínculos sociales de los que presumen tales «promotores de eventos» en los que nunca pasa nada, salvo la ósmosis indiferenciada y viscosa de un aturdimiento programado donde no existe ni comunicación ni comunión alguna. No ha mucho escuché proclamar a la concejala de «cultura»de una gran capital la necesidad de «un corredor cultural» que uniera las ciudades. Y de la misma manera supersticiosa de quiénes creen que la danza de la lluvia provoca esta, creen que la cultura es algo susceptible de ser administrado. Por eso la auténtica «batalla cultural» sería la de desenmascarar estos sucedáneos de pacotilla. Una enseñanza de calidad, profesores dignos de tal nombre, fomento de las Humanidades y del saber escribir y leer decorosamente en la lengua materna, liberación de las universidades y las instituciones de las garras del poder político , sustitución de la baratija de lo «lúdico y creativo» por la asimilación de nuestra herencia cultural. Necesitamos sabios y maestros en lugar de pedagogos. Necesitamos personas consagradas al estudio en cuerpo y alma en lugar de promotores de cultura. El silencio en lugar del megáfono. Ahora nos falta ese oxígeno necesario para la plena respiración del alma.

Javier Estangüi Ortega

1 response to "«La batalla cultural»"

  1. By: Blanca Posted: 16 noviembre, 2022

    Hoy sólo se enseña lo accesorio, no lo esencial.

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