La eutanasia moral
La expresión «eutanasia moral» se encuentra ya en Kant .Era empleada por este para designar el inmoralismo , no como fundamento ,sino como consecuencia de la búsqueda radical de la dicha de cada cual al margen del deber.
En su tiempo era el propio egoísmo , siempre al acecho de su exclusiva felicidad el que aniquilaba toda posibilidad de ley moral entre los hombres ; pues cada uno cifra su felicidad en cosas absolutamente diferentes.
Hoy son gobiernos los encargados de propagar la eutanasia moral, causa de todas las demás: a tradiciones, apegos, afectos, y aquella que trata de disfrazar y negar la tragedia de la muerte ,recordando el escenario de una novela de Huxley o de Orwell, con la cínica expresión de «muerte dulce».
Porque la eutanasia moral, al principio, complace a quiénes se la ofrecen como la invitación de una atractiva cortesana. Parece descargarnos de obligaciones y deberes, de angustias pasadas y preocupaciones futuras, de cuanto lleve aparejado contrariedad, sacrificio y dolor. Al final reparamos en cuanta destrucción trae consigo ese señuelo de una vida dulce y fácil: un mundo saqueado y un hombre hastiado e incapaz ni de quererse ni de amar; cuyo desprecio por si mismo se troca en estallidos de odio, rencor y amargura para con los demás. Un mundo despojado de dulzura, donde la indolencia e incapacidad de discernir y perseguir lo justo constituyen una epidemia mucho mas mortal que cualquier virus propagado por esa misma eutanasia moral.
Quiénes hoy detentan el poder preparan dosis crecientes de esa pócima venenosa. Preciso es saberlo y evitarlo.
Javier Estangüi Ortega
Cuántas lecturas leyéndote.